Arrillaga fue el responsable del operativo que hizo desaparecer a los militantes del MTP que se habían rendido.

Comenzó el juicio oral por los asesinatos en La Tablada: “La orden era de exterminio”

Por Adriana Meyer, en Página/12Roberto Felicetti sobrevivió para contarlo. “A esa altura ya se habían rendido pero la represión siguió porque la orden que había era de exterminio”, resumió el ex dirigente del Movimiento Todos por la Patria (MTP) que participó de la toma del cuartel de La Tablada en enero de 1989, y cumplió condena por ese hecho. Ayer fue el primero de los testigos de la querella en el juicio oral y público por las desapariciones de sus compañeros en el Regimiento 3 del Ejército, tras haberse rendido luego del intento frustrado de copamiento, durante el cual desaparecieron cuatro personas. En el banquillo de los acusados estará el general Alfredo Arrillaga, imputado por el asesinato del militante del MTP José Díaz.

“Fue dramático el relato de Felicetti, y también la declaración del desertor Daniel Salas, que estaba preso allí, quien relató que mientras las bombas incendiarias quemaban el techo de la guardia intentaron salir por la puerta pero era imposible porque estaban los militares y luego de ponerse a rezar para que se rompiera la reja se salvaron porque los barrotes milagrosamente cedieron”, describió el abogado Enrique Lombardi en diálogo con PáginaI12. “A esa altura ya se habían rendido, y entre los soldados desertores presos también estaban algunos militantes del MTP”, agregó.

El general Alfredo Arrillaga fue el máximo responsable del operativo militar que entre el 23 y 24 de enero de 1989 torturó, asesinó y desapareció a integrantes del MTP durante el final del gobierno de Raúl Alfonsín.

Habrá audiencias el miércoles y viernes de esta semana y luego siete audiencias durante la primera quincena de enero, en el Tribunal Oral Federal 4 de San Martín, en Diego Pombo 4183, y la sentencia sería emitida a fines de enero o principios de febrero.

En el intento de copar el Regimiento de La Tablada se produjo un fuerte enfrentamiento que terminó con 32 militantes muertos, además de nueve militares y dos policías. Tras rendirse el 24 de enero, desaparecieron cuatro integrantes del MTP: Iván Ruiz, Carlos Samojedny, Francisco Provenzano y José Díaz. Ruiz y Díaz fueron fotografiados tras rendirse; Samojedny y Provenzano se entregaron con el resto de sus compañeros.

El 23 cuando ya se habían rendido todos caminaban hacia la Plaza de Armas, donde fueron detenidos sin la presencia de ningún juez. Mientras esto sucedía, Samojedny y Felicetti también salieron para rendirse por una puerta lateral de la Compañía B, donde habían pasado la noche. Al momento de ser detenidos, los militares le fracturaron ambos brazos a Felicetti, esposaron a ambos combatientes y les vendaron los ojos, antes de llevarlos hacia el fondo del cuartel, lejos de las cámaras de televisión.

Lombardi, abogado de la querella, explicó a este diario que es el primer juicio sobre las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la recuperación del cuartel de La Tablada, por el caso de Díaz, a quien le decían “Maradona”. Según el abogado, la orden del presidente de recuperar el cuartel era legítima, pero cuando los tienen detenidos e indefensos, ya habían depuesto las armas, “vuelve el aparato represivo de la dictadura”.

Felicetti dio un panorama de lo que fueron casi treinta horas de combate, habló sobre la imposibilidad de rendirse y la política de aniquilamiento que incluyó el uso de bombas de fósforo, la bandera blanca no acatada y las manos en alto. “Fue una descripción de las violaciones luego de la rendición, el 24 enero de 1989 luego de ser detenidos son llevados a un lugar donde los torturan. Identificó a José en fotos y videos, aparece rodeado de militares y lo van llevando a un descampado”, dijo el abogado.

Arrillaga, ayer sentado en el banquillo, fue quien comandó las tropas de la represión militar contra los militantes del MTP, quienes justificaron el ataque con el argumento de que había en marcha un golpe de Estado contra Alfonsín. Este general, destinado a Mar del Plata durante la dictadura, fue condenado a reclusión perpetua por los delitos de lesa humanidad cometidos en la Base Naval, la Escuela de Infantería de Marina y la Prefectura Naval.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos constató los fusilamientos sumarios en La Tablada tras la rendición del MTP y conminó al “Estado argentino a realizar una investigación independiente, completa e imparcial”. A poco de cumplirse 31 años de la toma, aún se desconoce el destino final de los cuatro desaparecidos.

Consulta el Padron
x

Tal vez te interese

Murió el Tuerto Albornoz, uno de los represores más feroces de la dictadura militar en Tucumán

El ex Policía Roberto “Tuerto” Albornoz, que cumplía un arresto domiciliario tras ser condenado por crímenes de lesa humanidad durante la ...