Los testigos relataron que fueron secuestrados por grupo de tareas de la policía

Este jueves, se llevó a cabo, una nueva audiencia, la N° 27, en el Tribunal Oral Federal de San Salvador de Jujuy y todos los testigos relataron que fueron secuestrados por grupos de tareas de la policía de Jujuy.

Héctor Alfredo Tolaba detenido en la localidad de Abra Pampa, Julio César Taglioli integrante del sindicato del azúcar de Ledesma, Francisco Gallardo detenido en 1975 en la ciudad de San Pedro, quien realizó su declaración a través de videoconferencia desde la Cámara Federal de Córdoba, y Sara Isabel Ibarra Gámez, escribana y docente en Libertador Gral. San Martin.

Tolaba, indicó que su detención se produjo en su domicilio, aproximadamente a las 5:30 am cuando fuertes gritos, golpes en la puerta y ruidos de hombres caminando sobre el techo lo despertaron. “Mi esposa fue a ver quién golpeaba, pero no le dieron ni tiempo de abrir la puerta”.

Contó que, tras el ingreso de la patota a su hogar, fue subido a una camioneta, que inmediatamente inició un raid de secuestros en diferentes puntos de la localidad de Abra Pampa. “Iban haciendo paradas en cada cuadra, llevándose a varias personas. De ahí nos trasladaron a la Central de la Policía de la Provincia donde estuvimos detenidos dos o tres días, hasta que el Coronel Arenas nos llamó a su oficina y nos ofreció una disculpa por cualquier maltrato producido”, subrayó.

Tanto él, como sus vecinos, Robustiana Flores, Germán Soto y los señores Gómez y Crespín fueron liberados horas más tarde, bajo la advertencia de que no se reunieran en grupos bajo ninguna circunstancia.

Tolaba explicó ante el Tribunal Oral que en aquellos días existía una gran preocupación respecto al futuro del mercado local, puesto que el terreno destinado a dicha actividad comercial pretendía ser ocupado por la Policía de la Provincia, lo que puso en estado de alerta tanto a productores como comerciantes de la zona que empezaron a reunirse y organizarse para realizar reclamos en defensa de su fuente de sustento, algo que fue percibido como una amenaza por las fuerzas represivas desencadenando más tarde la ola de detenciones que relató previamente. “Actualmente funciona la policía en el lugar donde estaba el viejo mercado”, finalizó Héctor.

Julio César Taglioli fue detenido por personal policial en el portón del Ingenio Ledesma por una patota de la Policía de la Provincia, entre 4 efectivos lo rodearon, lo maniataron y lo llevaron a la comisaría del Ingenio. Julio dijo que jamás le dijeron la razón de su detención, él intuye que fue porque era delegado de la parte de molienda de la caña de azúcar. En la comisaría había personal de Gendarmería y del Ejército, allí estuvo 10 días aproximadamente. Recuerda que lo llevaron a otras comisarías con los ojos vendados a hacer reconocimiento de otras personas y lo traían de nuevo a la misma seccional. Manifestó haber recibido patadas y trompadas durante el cautiverio en Libertador. Luego fue trasladado al Penal de Villa Gorriti, estuvo en el Pabellón 5 y luego en el Pabellón 1, contó que un día los metieron en ese pabellón junto a “Chapman” Osvaldo Giribaldi (desaparecido), allí pudieron hablar sobre el destino que les esperaba a ambos, Osvaldo le dijo que lo iban a llevar, y le dio a entender que su final sería el peor. A las 6:30 de la mañana se llevaron a Giribaldi y no lo vio más.

En el penal de Gorriti fue interrogado, le preguntaron qué hacía, de que trabajaba en la empresa Ledesma. Rememoró haber estado con Condorí, un compañero del Gremio, y también conoció al “Pájaro Loco” Robles. También mencionó que compartió cautiverio con otras personas del sindicato entre ellas; Carlos Patrignani, Jorge Weisz y Luis Aredez, los que estaban alojados en otro pabellón. Recuperó la libertad en la Unidad N° 9 de La Plata los primeros días del mes de abril del año 1976.

Francisco Gallardo brindó su testimonio por medio de teleconferencia desde la Cámara Federal de Córdoba. Fue detenido cuando tenía 20 años de edad, el lunes 12 de mayo del año 1975 a las 11:15 de la mañana aproximadamente, mientras estaba trabajando en la Municipalidad del Ingenio La Esperanza. Lo secuestró personal de Policía de La Provincia y lo entregaron a otro grupo de la misma fuerza que lo llevó al establecimiento perteneciente a la Gendarmería Nacional en la ciudad de Ledesma, allí fue torturado e interrogado por el Comisario Lezcano: “querían saber si pertenecía a una célula subversiva” expresó.

Su pareja de ese momento, Mercedes Salazar, también fue detenida ilegalmente en Ledesma por el represor Lezcano cuando se presentó en la comisaría con el fin de obtener información sobre Gallardo, Zalazar recibió el mismo trato que su pareja. En esa dependencia, Francisco estuvo 6 o 7 días, luego fue llevado a la Comisaría de Los Arenales en San Pedro donde estuvo con otros detenidos, para finalmente ser conducido junto a un grupo de personas al penal de Gorriti, allí quedaron alojados lo varones, y las mujeres en la penitenciaría del Hogar Buen Pastor.

Sara Isabel Ibarra Gámez, de profesión escribana, ejerció la docencia en derecho administrativo y comercial, contó que fue detenida a fines de abril del año 1976 a las 11 de la mañana aproximadamente, fue trasladada en un patrullero a la Comisaría de Libertador General San Martín. En la unidad policial no le dijeron los motivos de la detención, solo le comunicaron que estaba a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. A las 22 hs fue trasladada al Penal de Gorriti, ahí reconoció a Ovando y al docente Calapeña.

Manifestó que por aquel entonces había reemplazado a Dora Rebecchi de Weisz en la docencia, dictaba las materias Derecho Administrativo y Derecho Comercial en la Escuela Normal de Libertador.

La testigo relató que en Gorriti estaban detenidas las enfermeras Nélida Canchi y Tarragona. Además, mencionó a otras mujeres como Olga Demitrópulos, Cabana, Artunduaga y Sara Murad, docente de San Pedro.

Sara cree que los motivos de la detención fueron porque era la única escribanía de la localidad y allí iban trabajadores y sindicalistas azucareros a certificar todo tipo de actas vinculadas a cuestiones laborales.

Recupera la libertad el 26 de mayo de 1976, la hacen salir por la puerta de adelante de la cárcel y la llevan a la Central de Policía de la Provincia para entregarle su DNI, cuando recuperó su libertad se dirigió a su domicilio de San Salvador de Jujuy y juró no volver a Ledesma, sin embargo, tuvo que regresar por cuestiones laborales.

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