Archivo

Vergüenza en la ONU: Argentina votó en contra de los derechos de las personas con discapacidad

En la ONU, Argentina y Estados Unidos fueron los únicos países que votaron contra una resolución para garantizar derechos, accesibilidad, apoyos comunitarios y vida independiente para las personas con discapacidad.

El pasado 17 de diciembre se votó para respetar los derechos humanos de las personas con discapacidad. La iniciativa fue aprobada por amplia mayoría (175 votos). Argentina y Estados Unidos votaron en contra.

De esta manera, Javier Milei refuerza su posicionamiento detrás de la administración de Donald Trump, no importa de qué se trate.

En este caso en particular, la posición de Argentina en la ONU está en sintonía con el incumplimiento de la ley de emergencia en discapacidad aprobada por el Congreso y con el escándalo de corrupción que involucra a la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).

Tras la votación, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, opinó en sus redes sociales que el voto de Argentina en la ONU «no ocurre en el vacío: se da en un contexto de retrocesos y ajuste sobre políticas de discapacidad, y confirma una posición internacional que ya se expresó días atrás oponiéndose a expresiones completamente humanas».

Salud mental tampoco

Días antes de la votación por discapacidad, en una votación histórica en la ONU, 175 países aprobaron una declaración clave sobre enfermedades no transmisibles y salud mental. Solo votaron en contra Estados Unidos y la Argentina.

La declaración aprobada en el Consejo de Seguridad marca una serie de metas que se pueden lograr en los próximos cuatro años en relación con enfermedades no transmisibles y a la salud mental, como reducir en 150 millones el número de dependientes del tabaco, conseguir que 150 millones tenga la hipertensión controlada y que 150 millones logren un acceso a los servicios de salud mental.

Se trata de una declaración política histórica que combina por primera vez la lucha contra las enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental.

La declaración, titulada «Equidad e integración: transformar vidas y medios de subsistencia mediante el liderazgo y las medidas en materia de enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental y el bienestar», establece metas concretas para 2030 y representa un enfoque renovado tras la pandemia de covid-19.

«El texto fija metas concretas y medibles para los próximos años en uno de los mayores desafíos sanitarios globales», detalló el exembajador  Jorge Argüello, quien describió la declaración como «una decisión que excede lo sanitario: es política y es social».

En este sentido, precisó que las enfermedades no transmisibles provocan 18 millones de muertes prematuras al año y los trastornos de salud mental afectan a más de mil millones de personas en el mundo.

«Su abordaje implica no solo respuestas médicas, sino también decisiones de política pública, prioridades presupuestarias y marcos regulatorios», planteó el ex embajador en EEUU y en la ONU, y remarcó: «La declaración amplía el enfoque (salud oral, cáncer infantil, daños digitales, ambiente) y coloca la salud como pilar del desarrollo sostenible».

A pesar del rechazo de EE.UU y la Argentina, que según Argüello «expuso tensiones en torno a derechos fundamentales y enfoques de género», el diplomático rescató que «el rumbo global quedó marcado».

Ver también

8M: La memoria no se negocia y la calle tampoco

Ni una concesión del sistema, ni un regalo de la ONU. El Día de la …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.