El Indec dio a conocer los datos de la evolución salarial de abril, revelando que el incremento promedio del 3,5% logró ganarle a la inflación del 2,6% registrada en el mismo mes. Esta mejora representó una recuperación real cercana al 0,85% en los ingresos, interrumpiendo una racha negativa frente a los precios que se extendía desde septiembre de 2025.
Sin embargo, el alivio no fue parejo y dejó al descubierto una marcada brecha entre los trabajadores. El impulso principal llegó desde el sector privado registrado, donde los haberes treparon un 4%, logrando una mejora real frente al costo de vida.
La otra cara de la moneda la vivieron los empleados del sector público. Los salarios estatales aumentaron apenas un 2,3%, quedando otra vez por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y profundizando la pérdida de su poder adquisitivo.

