La Cámara de Diputados se convertirá este jueves, a partir de las 11, en el epicentro de un terremoto político que busca sacudir los cimientos del Gabinete nacional. Martín Menem firmó la convocatoria a una sesión especial donde la oposición jugará a fondo sus cartas: pedidos de informes, interpelaciones y una moción de censura contra Manuel Adorni que pone a prueba la resistencia de la alianza oficialista.
El menú parlamentario es explosivo. Germán Martínez lidera la ofensiva por Unión por la Patria exigiendo explicaciones verbales sobre el uso de fondos públicos y bienes del Estado. En paralelo, Pablo Juliano busca luz sobre la evolución patrimonial del funcionario, mientras la izquierda empuja la moción de censura para forzar su salida definitiva.
Los números del quórum y la rosca parlamentaria
La ingeniería para llegar a los 129 sentados es compleja. El peronismo garantiza el grueso con sus 93 bancas, pero la clave está en el heterogéneo grupo que firmó el pedido: desde el Frente de Izquierda hasta la Coalición Cívica y un sector de Provincias Unidas. La atención también se posa sobre Marcela Pagano y su bloque Coherencia, además de piezas sueltas como el puntano Jorge “Gato” Fernández, quienes podrían darle el empujón final a la apertura del debate.
En el PRO, el clima es de desorden. Un comunicado crítico desató una interna feroz: mientras el sector más duro parece soltarle la mano a Adorni, Cristian Ritondo salió a apagar el incendio ratificando la lealtad con La Libertad Avanza. Ese ruido interno es el que la oposición intentará capitalizar para quebrar la resistencia libertaria.
El destino del jefe de Gabinete en manos de los monobloques
La Libertad Avanza y el radicalismo ya abroquelaron sus filas para no bajar al recinto, sumando el apoyo de Innovación Federal. Bajo este esquema, la suerte de Adorni depende de un puñado de voluntades en los monobloques de La Neuquinidad, el MID y Adelante Buenos Aires. Estos legisladores, que han mantenido una postura crítica sobre las causas judiciales del funcionario, tienen hoy la llave de la sesión.
El trasfondo judicial por presunto enriquecimiento ilícito no solo alimenta el fuego en el Congreso, sino que ya generó una fractura interna en la Casa Rosada. Con gran parte del gabinete cuestionando su permanencia y apenas un círculo íntimo sosteniéndolo, la sesión de este jueves podría ser el acta de defunción política para quien supo ser la voz más potente del Gobierno nacional.

