La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) dejó en suspenso el paro nacional y la movilización previstos para este martes en el PAMI, luego de que el organismo cerrara un acuerdo paritario para su personal. La medida de fuerza alcanzaba a todas las sedes del país.
El entendimiento contempla un incremento salarial escalonado del 14,08% acumulado entre junio y diciembre, sumado a una asignación extraordinaria de $180.000 que se abonará en cuatro cuotas de $45.000 de septiembre a diciembre. Los tramos correspondientes a junio (2,4%), julio (2,2%) y agosto (1,9%) se liquidarán con efecto retroactivo en las liquidaciones de este mes.
El impacto en los salarios y el reclamo gremial
El esquema de aumentos aplica tanto para la planta permanente como para el personal contratado. Aunque la conducción del gremio aceptó la oferta, advirtió que la suba resulta insuficiente frente al congelamiento previo y la pérdida del poder adquisitivo.
La diferencia central con el resto de la administración pública nacional radica en la suma fija. Mientras que el acuerdo general fijó un pago único de $80.000 en diciembre, los trabajadores de la obra social de los jubilados percibirán un diferencial mayor distribuido en los próximos meses.
Conflictos pendientes en la obra social
Pese al cese temporal del plan de lucha sindical, persisten las tensiones por la situación prestacional del organismo. Desde la entidad gremial señalaron la falta de respuestas sobre la deuda acumulada con clínicas, farmacias y profesionales, estimada en más de $500.000 millones.
La mora en las acreditaciones y el desfasaje arancelario ya provocaron suspensiones temporales en la atención médica programada en diversas provincias, un escenario que mantiene en alerta a los prestadores privados de la seguridad social.

