El oficialismo dio un paso clave en Diputados al conseguir dictamen de mayoría para el «Súper RIGI», el polémico régimen que busca atraer inversiones en Inteligencia Artificial y tecnología de frontera. Con 61 firmas (gracias al apoyo del PRO, la UCR e Innovación Federal), el proyecto quedó listo para ir al recinto, desatando una fuerte interna legislativa.
Mientras el Gobierno promete una lluvia de inversiones por más de 1.000 millones de dólares, la oposición denuncia un «regalo» fiscal desmedido.
Las claves del proyecto: ¿Qué ofrece el Súper RIGI?
A diferencia del régimen original, este esquema exige un piso de 1.000 millones de dólares por proyecto y excluye los recursos naturales. A cambio, ofrece un blindaje total por 30 años:
- Menos impuestos: Ganancias al 15% y cargas patronales fijas al 10%.
- Cero aranceles: Exención total de derechos de importación y exportación.
- Dólares libres: Acceso al 100% de las divisas generadas a partir del tercer año.
- Piso local: Se incluyó la obligación de destinar un 20% de la inversión a proveedores locales (un guiño al MID).
Cruce total en el Congreso
La polémica estalló por el costo fiscal. Desde Unión por la Patria, Germán Martínez tildó de «infantil» el argumento oficial de que estas exenciones no afectan la recaudación y advirtió que la ley «sólo profundizará la desigualdad».
En la misma línea, el Frente de Izquierda (Del Caño y Pitrola) apuntó contra un «régimen de privilegio» diseñado a la medida de las grandes corporaciones para que manejen divisas a su antojo, sin garantías reales de empleo ni derrame en la economía local.
Con las cartas sobre la mesa, la votación en el recinto promete una sesión al rojo vivo.

