Comerciantes y empresarios pymes de Jujuy coinciden al trazar un panorama crítico de la actividad económica provincial. La caída de las ventas hace que los comerciantes dejen de pagar algunas obligaciones, y a pesar de que no se registran todavía cierre de negocios, hay una gran preocupación del sector. Por otro lado, si bien el turismo parece haber repuntado un poco, todavía no recupera los niveles de años anteriores, mientras que la industria enfrenta un situación más que complicada por la apertura de las importaciones.
El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) conversó con Alejandro Bustamante, titular de la Cámara de Comercio de Jujuy, y con Luis Alonso, de la Unión de Empresarios de Jujuy. Bustamante describió la situación como «bastante compleja por una serie de situaciones que están atentando contra el comercio formal y nuestra actividad en general», y afirmó que mientras «en la economía macro está todo bárbaro, en la micro está bastante complicado, estamos muy mal».
Por su parte, Alonso coincidió en que la baja de inflación y la estabilización de la macroeconomía es «algo bueno porque permite previsibilidad», pero consideró que «la recesión genera una problemática compleja sobre todo en el comercio, que es la falta de ventas».
Luis Alonso
«Todavía estamos esperando la tan mentada reactivación, la baja de la inflación no se siente, el poder adquisitivo de la gente ha menguado mucho, con lo cual, por supuesto, la gente busca satisfacer sus necesidades básicas y no queda resto para otras cosas», planteó Bustamante.
La situación es crítica: «Cualquier asalariado público está llegando con lo justo, si no le falta. La gente no compra porque realmente no puede. O compra hasta un determinado punto, porque las tarjetas están explotadas y ya no tiene más margen, entonces se restringen aun más las compras», describió el referente de los comerciantes.
Otra de las cuestiones que alimentan la crisis, señaló Bustamante, es la asimetría cambiaria con los países vecinos, lo cual también golpea fuertemente al comercio local, sobre todo teniendo en cuenta que Jujuy es una provincia fronteriza, «de modo que muchos viajan a los países vecinos a hacer todas sus compras».
A pesar de este panorama, aún no se registra cierre de comercios. «Estamos todos haciendo el aguante, poniendo todo lo que podemos ante una retracción importante de las ventas», dijo Bustamante.
Pan para hoy…
Entre otras cosas, los comerciantes están «dejando de pagar cosas», como el IVA u otros impuestos, lo que implica endeudarse con la ARCA (ex AFIP); el alquiler de los locales, o los aportes laborales «para poder pagar los sueldos, porque es lo primero que pagamos porque es una cuestión de índole alimentario».
«Pero eso es pan para hoy y hambre para mañana, porque después se nos complica si vamos a un juicio», agregó Bustamante.
En particular, el referente de los comerciantes puso el foco en la tasa de seguridad e higiene que cobra la municipalidad capitalina. «Representa un costo importante. Más que una tasa es un impuesto, porque nos cobran un porcentaje de nuestras ventas, como si fuese un ingreso bruto, sin que haya una contraprestación».
Por otro lado, los comerciantes consideran que «no es el momento» para aplicar esa tasa, en medio de una crisis. Si bien pidieron audiencia con el intendente Raúl Jorge para conversar sobre esta cuestión, aún no tuvieron respuesta.
Los comerciantes tampoco fueron alcanzados con el plan de alivio fiscal dispuesto por el gobierno provincial. En algunos casos tuvieron una reducción de la tasa del impuesto de ingresos brutos y alguna otra exención, pero solo hasta diciembre de este año. «Es transitorio, un parche», afirmó Bustamante.
Alejandro Bustamante
Turismo e industria
A su turno, Alonso reconoció que en estas vacaciones de invierno el turismo está «un poquito mejor» que en otras épocas, con un aumento en el nivel de ocupación, pero sin llegar a los valores de otros tiempos. Del otro lado, la industria atraviesa una situación difícil por la apertura de las importaciones. «Si no nivelás la cancha, a las industrias pymes argentinas las sacás de competitividad», graficó.
«Si no bajás la presión tributaria, si no generás condiciones laborales accesibles para poder competir con industrias que vienen desde afuera, que no tienen aranceles para entrar al país, se da una problemática difícil», agregó Alonso.
El comercio informal
Bustamante se refirió al comercio informal, aclarando que «nosotros no queremos que ellos no trabajen, sino que trabajemos todos en igualdad de condiciones».
La proliferación de puestos y ferias de venta, a su entender, se relaciona también con la asimetría cambiaria: «A veces venden ropas similares o artículos similares a los que nosotros vendemos, y mucho más barato. Porque claro, es muy fácil vender mucho más barato cuando no tenés que pagar ganancias, IVA, empleo registrado», señaló.
«A veces es injusto, porque el común de la gente nos cataloga y dice que en el comercio formal ‘son unos ladrones’, porque lo que en un negocio formal vale 1000, en la feria vale 200. Pero claro, en esas condiciones yo también puedo poner un puestito y venderlo a 200», comentó.
Y agregó: «Pero el ciudadano común tiene que pensar que nuestra formalidad y nuestro aporte al sistema hacen que haya más salud, que haya empleo, que haya servicios. Nosotros somos los que aportamos. Los que venden en la informalidad no aportan nada al sistema».
De todos modos, admitió que es lógico que la gente compre en esos puntos de ventas «porque el ciudadano común necesita hacer rendir su dinero y está bien que sea así».
Para Alonso, la caída del poder adquisitivo de los trabajadores completa lo que describe como «un combo complejo»: «Si los salarios están congelados, no hay derrame de plata y los comercios no venden. Porque la gente compra lo justo y necesario. Si le sobra algo, entre comillas, puede tomarte algún tipo de vacaciones o tener algún gusto, pero en estos tiempos, esto es difícil».

