La senadora nacional y jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, le ofreció su renuncia al presidente Javier Milei tras desmarcarse públicamente de la decisión oficial de retirar el pliego judicial de la candidata a jueza María Verónica Michelli. Sin embargo, el primer mandatario rechazó la dimisión y la legisladora continúa en su cargo, en un intento por contener los daños en el Congreso.
La crisis interna escaló cuando el Poder Ejecutivo pidió dar de baja la postulación de Michelli al Tribunal Oral Criminal Federal N° 3 de La Plata debido a su parentesco familiar con un periodista. Bullrich decidió ejercer su «derecho a la objeción de conciencia» y comunicó abiertamente que no acompañaría dicha directiva, marcando un hecho inédito donde un líder de bloque oficialista se planta frente a una orden directa de la Casa Rosada.
Este portazo frenado a tiempo expone las profundas grietas en el armado legislativo del oficialismo. El episodio se suma a cortocircuitos previos dentro del espacio de gobierno, como cuando Bullrich le exigió al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que aclarara su situación patrimonial, además de las tensiones subterráneas que mantiene de forma sostenida con el núcleo duro de Balcarce 50, integrado por Karina Milei.
Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a Jueza Federal.
Conozco y respeto plenamente la facultad constitucional del Presidente de la Nación para proponer y retirar…
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 1, 2026

