Por Equipo profesional del hospital J. P. Garrahan. El Gobierno Nacional, el Ministro de Salud Mario Lugones y las autoridades hospitalarias continúan sin brindar ninguna explicación sobre el hecho gravísimo de haber ocultado a todos los trabajadores del Hospital de Pediatría J. P. Garrahan el balance anual 2024, donde figuraban 40 mil millones de pesos de fondos propios.
Ese dinero, generado con el esfuerzo de todos los trabajadores, podía y debía haberse utilizado para evitar la destrucción progresiva de nuestro hospital, que sufrió la pérdida de 245 profesionales altamente capacitados muchos de ellos con décadas de trayectoria por razones exclusivamente económicas. Evitar el sufrimiento de pacientes y familias que vieron postergado sus turnos quirúrgicos y de controles de salud.
Este hecho bochornoso, expuesto públicamente por los medios de comunicación, dejó en evidencia la intencionalidad del Ministerio de Salud y del gobierno que representa: vaciar al hospital, comenzando por su recurso más valioso, que son sus trabajadores.
La respuesta desesperada del Ministerio fue anunciar, en apenas cuatro días, un “aumento salarial” que en realidad se trató de un bono por cuatro meses, pagado con los propios fondos que habían escondido.
Una maniobra comunicacional que, lejos de resolver el problema de fondo, volvió a mostrar la estrategia sistemática de manipular la información oficial en perjuicio de quienes sostenemos al hospital.
Paralelamente, presentamos un reclamo judicial exigiendo explicaciones por el ocultamiento de estos fondos y solicitando que se informe con claridad cuánto de ese dinero sigue existiendo hoy. Ni el Ministerio ni las autoridades hospitalarias dieron una respuesta seria.
El 3 de octubre de 2025, en conferencia de prensa, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció que “el Estado” invertiría 30 mil millones de pesos en infraestructura del Garrahan: arreglar cuatro quirófanos, comprar un acelerador lineal para radioterapia y reparar la sala de trasplante de médula ósea. Sin embargo, lo que no dijeron es que esos fondos provienen justamente del dinero que nos ocultaron.
Nos toman por tontos a los trabajadores del hospital y a la sociedad entera.
Cómo intentan blanquear la destrucción deliberada del hospital pediátrico más importante del país:
- Dando un bono temporal y presentándolo como aumento salarial.
- Comprando un acelerador lineal para radioterapia que pedimos reparar hace más de un año, cuando se nos decía que “no había plata”, obligando a derivar pacientes a otros centros.
- Arreglando la sala de trasplante de médula ósea, obra prevista antes de esta gestión y frenada por pura inoperancia e insensibilidad.
- Reparando cuatro quirófanos que permanecieron cerrados por falta de mantenimiento desde hace más de un año.
Todo esto, junto con las 245 renuncias, pudo haberse evitado si esos recursos se hubieran utilizado responsablemente. Ninguna infraestructura es suficiente sin el recurso humano altamente capacitado que le da vida al hospital.
Nuestro repudio:
- Repudiamos la manera en que se nos agrede con comunicados oficiales que buscan manipular a la opinión pública.
- Los trabajadores rechazamos las mentiras oficiales y denunciamos el cinismo en los anuncios que omiten un detalle crucial: los fondos para costear el aumento y las obras anunciadas provienen directamente del dinero generado con el esfuerzo de los trabajadores y que ocultaron por dos años.
- Repudiamos que se usen los recursos generados por nuestro esfuerzo para estrategias políticas partidarias y para mentirle a la sociedad.
Nuestro pedido:
- Exigimos que se cumpla la ley y que se promulgue de una vez por todas la Ley de Emergencia Pediátrica, ya aprobada en cuatro oportunidades por el Congreso y respaldada por toda la sociedad.
- Pedimos el fin inmediato de esta política de enfrentamiento y destrucción de una institución que es patrimonio de todo el pueblo argentino.
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