El conflicto judicial por la detención del trabajador rural jujeño Franco Oscari sumó un capítulo clave. El fiscal general ante la Cámara Federal de Apelaciones de Salta, Eduardo José Villalba, emitió un dictamen durísimo en el que califica la detención de «ilegal y arbitraria», apuntando directamente contra el manejo de los traslados y exigiendo que el juez federal de Jujuy, Esteban Hansen, asuma la competencia del caso.
Cabe recordar que Hansen se había declarado incompetente, por lo que ahora la pelota está en la cancha de la Cámara Federal salteña, que deberá destrabar el conflicto de competencia.
Comparación con el «Estado de Sitio»
En sus fundamentos, el fiscal Villalba no se guardó nada. Señaló que el peregrinaje de Oscari por distintas dependencias de la Policía Federal se realizó «sin justificación razonable y atendible», lo que a su criterio configura un «agravamiento ilegítimo» de las condiciones de detención.
El punto más álgido del dictamen llega cuando Villalba compara la situación con las épocas más oscuras de la historia institucional del país:
Las condiciones de su detención implican que la restricción de su libertad es asimilable a los traslados dispuestos por el Poder Ejecutivo en un Estado de Sitio.
Asimismo, el fiscal cuestionó la proporcionalidad de la medida. Consideró que existe un «escaso mérito sustantivo» para mantener encerrado durante siete días a un peón rural bajo el argumento de que representa un peligro o que puede «amedrentar a una senadora de la Nación», en una clara referencia a Patricia Bullrich.
La defensa: «El único objetivo es que vuelva a su casa»
En diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5), Samanta Delgado, una de las abogadas defensoras del trabajador, trajo algo de tranquilidad sobre su estado actual: «Dentro de toda la situación, Franco está bien y quiere ser trasladado a Jujuy».
La letrada explicó que están a la expectativa de que la Cámara de Apelaciones resuelva el recurso presentado por la defensa. Además, recordó el derrotero de las primeras horas, cuando tuvieron que presentar hábeas corpus tanto en la justicia federal como en la provincial porque Oscari estaba siendo trasladado «sin conocimiento de su paradero».
«El único objetivo es que Franco recupere la libertad y vuelva a su casa, a su lugar de origen», concluyó Delgado, sintetizando el reclamo de la defensa frente a una causa que ya escaló a los despachos más altos de la justicia federal de la región.

