La presidenta de Madres Línea Fundadora, Marta Vázquez, Taty y sus compañeras de ronda Vera Jarach, Hilda Micucci, Sara Russ, Haydée García Buelas, Laura Conte, Enriqueta Maroni, Clara Weinstein, Carmen Lareu y Teresa Schwalb se sentaron junto con Fernández de Kirchner en una mesa cuadrada y amplia. Fue “hermoso, una charla distendida, sincera y de tono familiar. Parecía que nos conocíamos de toda la vida”, describió Almeida. Acompañándolas, pero desde afuera del diálogo, participaron la ex legisladora Gabriela Alegre y los militantes defensores de derechos humanos Carlos Pisoni, Natalia Bermejo y Sandra Moresco.
La “excusa” del encuentro fueron las 2000 rondas que las Madres de Plaza de Mayo celebraron el jueves pasado. Almeida reconstruyó: “Ella nos dijo: ‘Ustedes tuvieron la valentía, reconozco que todos teníamos miedo pero ustedes salieron a la calle y les agradezco por eso’ y también que éramos un ejemplo. Nosotras le respondimos que hicimos lo que cualquier madre hubiera hecho en nuestro lugar así que nada de heroicas. Aquí estamos y vamos a seguir resistiendo. Las locas seguimos de pie”.
Pero el homenaje no fue el único tema de la tarde. “Hablamos de todo”, reveló Almeida. En una hora y media de charla, repasaron el “actual momento que vive el país”, el tarifazo y “lo que está generando en la gente”, los derechos humanos, los juicios de lesa humanidad y el “negacionismo de (el presidente Mauricio) Macri y su Gabinete”, contó. Recordó que CFK comparó los dichos del jefe de Estado sobre el terrorismo de Estado del último golpe cívico militar con lo que sucedió en Alemania y el nazismo.
En ese marco, CFK resaltó la necesidad de “resistir para avanzar”, ante lo que las Madres de Plaza de Mayo recordaron a su fundadora, Azucena Villaflor: “Azucena decía que en solitario no lograríamos nada y entonces nos juntamos todas y empezamos a caminar. Hoy estamos en la misma, estamos resistiendo pacíficamente a este gobierno feroz y cada vez somos más”, postuló Almeida, quien relacionó esa resistencia con “lo que fue la marcha 2000, en la que recibimos la compañía y el amor de miles de personas, recordamos a tantas madres que ya no están y tantas otras que ya no pueden participar y le dedicamos todo eso a nuestros hijos, porque si existimos, es por ellos”.
