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Chile: Decretan el «estado de catástrofe» por los incendios fuera de control 

Autos quemados en Lirquén, localidad de Penco. Foto: AFP

Al igual que como ocurre en el sur argentino, la Patagonia chilena también es atacada por el fuego, específicamente en las regiones de BíoBío y Ñuble, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile.

El presidente, Gabriel Boric, decretó el “Estado de Catástrofe” luego de que el ministro de Seguridad, Álvaro Elizalde, confirmara que ya son 20 los fallecidos.

En BíoBío se produjeron 19 de esas muertes, incluida la última, que se produjo este martes. La otra muerte ocurrió en Ñuble. Hasta ahora, solo 6 de las dos decenas de víctimas fatales fueron reconocidos por el Servicio Médico Legal (SML).

Se espera que el fuego siga dirigiéndose a otras regiones del sur. Boric aseguró este martes por la mañana que registraron “nuevos focos en la región de La Araucanía (vecina de BíoBío)” y consideró que “eso implica necesariamente dividir fuerzas” para extinguir cada incendio.

Los primeros focos fueron detectados el pasado sábado 17 de enero y desde entonces ya se contaron 142 incendios, de los cuales 31 siguen activos.

Solamente en BíoBío hay más de 28.300 hectáreas consumidas por el fuego y ya son más de 35.000 hectáreas quemadas en total.

El ministro del Interior chileno advirtió que en algunas zonas «hubo un marcado retroceso por las condiciones meteorológicas, la orientación del viento y se reactivaron ciertos focos de una zona que ya había sido quemada».

Además de la importante cantidad de vidas perdidas, estos incendios en Chile también dejaron 75 heridos, al menos 536 domicilios destrozados y 7090 personas damnificadas, de las que casi 600 permanecen en refugios habilitados por las autoridades, teniendo en cuenta a pacientes de 4 hospitales que debieron ser evacuados frente al humo tóxico y el calor extremo de la zona.

El lunes por la noche el presidente trasandino declaró un toque de queda nocturno para las localidades más complicadas, como las arrasadas Lirquén y Penco, ubicadas en la región de BioBío, en donde admitió que “las condiciones son muy adversas“.

En contrapartida, el ministro Elizalde aseguró que en Ñuble, la otra región comprometida, no se tomó la misma decisión porque allí “se ha priorizado la evacuación de zonas ante los incendios forestales que están en combate”.

Voces de la tragedia

El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, cuestionó que “están saqueando” su ciudad y lamentó que “esto supera toda lógica humana”. Además confirmó complicaciones para apagar el fuego en Lirquén, donde hay “19 bomberos secuestrados por el fuego en el sector de Río Chile”.

«Le estamos pidiendo apoyo a la Armada porque tenemos el cerro, las casas y el mar. Si evacuo a la gente en auto, voy a colapsar. Necesito maquinaria para rescatar a mis bomberos“, pidió con desesperación frente al avance del fuego.

Algunos vecinos de Lirquén compararon la magnitud de esta tragedia con el tsunami ocurrido en febrero de 2010, que arrasó esa misma zona y dejó más de 500 muertos en todo Chile.

Las causas

Los incendios forestales en Chile fueron alimentados por la sequía y el cambio climático. De acuerdo con el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, la extensión de las llamas fue favorecida por una fuerte sequía que comenzó hace más de una década y que provocó que la vegetación, muy seca, sea muy inflamable, posibilitando que las llamas avancen velozmente.

Junto a ese factor mencionaron que en el sur chileno hubo “un calor sin precedentes” que llegó a los 41º. Este martes las temperaturas rodearon los 25º, pero el peligro aún persiste.

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