El embajador de China en Washington, Xie Feng, instó a Estados Unidos a “volver a la cordura” y “dejar de ejercer la máxima presión” para evitar una guerra arancelaria o comercial, ya que «no beneficiará a nadie al final». Además, invitó al gobierno de Donald Trump a propiciar «un diálogo basado en el respeto mutuo y la consulta en pie de igualdad».
“China no quiere librar esa guerra, pero tampoco nos quedaremos de brazos cruzados cuando se vulneren nuestros derechos e intereses y se socaven las normas económicas y comerciales internacionales, así como el sistema comercial multilateral”, señaló en su intervención en la cena de gala anual del Comité Nacional de Relaciones entre Estados Unidos y China.

