Se realizó este jueves una audiencia ante la justicia ambiental por el reclamo de la comunidad de Chucalezna ante el avance de las obras del emprendimiento denominado Muskuy, que ofrece lotes en venta, un establecimiento hotelero y actividades vitivinícolas, que está en marcha pese a que no cuenta con las autorizaciones correspondientes. Las familias que habitan en la zona, que se dedican a la siembra y el pastoreo, ya vieron afectada su actividad por la apertura de caminos y la tala de árboles.
Samanta Delgado y Laureano Vilte son les abogades que representan a las nueve familias que se presentaron ante la justicia, afectadas por el proyecto. «Las familias pudieron solicitar la palabra y pudieron ser escuchadas. Quienes demandan son en su mayoría mujeres, adultas mayores que fueron parte de las célebres niñas pintoras de Chucalezna, que fueron parte de la lucha por el derecho de los pueblos indígenas en el Tercer Malón», describió Delgado en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5).

La localidad de Chucalezna está ubicada en el departamento de Humahuaca, entre Huacalera y Uquía. Allí, en diagonal al cerro de Yacoraite, sobre la pendiente, se extiende el loteo de 65 unidades que, de acuerdo a la descripción del proyecto, pueden ser destinados a uso mixto. «Es decir, puede hacerse un uso agrícola, que sería el viñedo, o un uso urbano, como sería un hotel o un restaurante», precisó Delgado.
Se trata de un territorio ancestral que las familias utilizan como lugar de pastoreo, de siembra y de celebraciones culturales. En esa zona hay bosques de churquis -que están protegidos por ley- que cumplen la función de evitar la erosión a causa de las lluvias, evitando que caiga piedra y lodo sobre los cultivos y los animales.
«Hoy todo eso corre peligro. En realidad, ya fue dañado por este proyecto que inició su ejecución sin obtener permiso, sin tener una evaluación de impacto ambiental. Y el daño continúa, porque no hay una medida cautelar que lo suspenda», indicó la abogada.

Este jueves, un grupo de mujeres de la comunidad de Chucalezna se reunieron en la plaza Belgrano para reclamar que se detengan las obras. Una de ellas describió: «La última lluvia fue terrible, se inundaron los sembradíos y los canales de riego con lodo y piedra. Ya cortaron churquis y molles, tiraron cardones, plantas autóctonas».
Delgado reveló detalles de la audiencia: «Las mujeres de la comunidad pudieron hablarle a la jueza y decirle de manera directa cuál es su afectación, cuál es su sentir, cuáles son las violaciones sistemáticas cometidas por este señor. Todo está en el expediente».

Irregularidades
El demandado, en el ámbito administrativo y en el judicial, es Claudio Zucchino, gerente del proyecto Muskuy. La abogada precisó que también figuran como socios Matías Paternó e Iván Parra.
El año pasado, los responsables del proyecto obtuvieron la factibilidad de parte del Ministerio. Hoy las familias piden que se declare la nulidad de esa factibilidad ambiental porque en el trámite administrativo, aseguran, «hubo vulneración de muchísimos derechos».
«No hubo audiencia ciudadana, no hubo consulta pública, no hubo efectiva información, no hubo participación, no hubo consulta indígena y hay unas aseveraciones técnicas muy graves que se le hacen al equipo evaluador del gobierno a este proyecto», detalló Delgado.
Flojo de papeles
Más allá de todas estas irregularidades, lo central es que el responsable del proyecto no acreditó la propiedad del lugar.
Al principio de la evaluación, la Secretaría de Calidad ambiental le pidió a Zucchino que acreditara el dominio sobre el territorio en cuestión. Según relató la abogada, presentó unos papeles que en realidad no eran títulos de propiedad. «Entonces la Secretaría dejó de solicitar este requisito», reveló.
«Es decir, termina aprobando un proyecto de gran impacto social, cultural y ambiental a alguien que no puede acreditar el dominio -continuó-. Y esto es muy grave, porque si uno va a solicitar algún alta de servicio a la municipalidad o en cualquier entidad te piden que acredites todo, mientras a un proyecto inmobiliario de esta magnitud dicen que la ley no lo exige».
El proceso judicial se inició en noviembre de 2023, pero la obra nunca se detuvo porque no hubo orden de suspensión. «Inclusive algunos lotes ya fueron vendidos», señaló Delgado.

La abogada remarcó que este proyecto no solo afecta a la comunidad de Chucalezna, «porque se corre riesgo no solamente por la cuestión del agua, del suelo, de la seguridad, de la vida, de la fuente de trabajo de estas familias, sino también a lo que es la identidad cultural, porque el paisaje protegido lo compartimos todos».
Los pobladores de ese sector están desde hace meses resistiendo el avance de las obras. Las máquinas ya abrieron caminos, bloquearon accesos y removieron árboles.
La primera denuncia ambiental presentada por la comunidad data de enero de 2023, cuando advirtieron las primeras tareas en el lugar. «Se le dijo a la Dirección de Bosques, que es la que debe controlar y proteger los bosques, miren cómo se hizo una apertura, un movimiento de suelo y un daño a la vegetación nativa», precisó Delgado.
Esa denuncia original provocó que se hicieran inspecciones técnicas que verificaron la afectación y el daño ambiental. En esa oportunidad, Zucchino respondió que «desconocía el derecho ambiental, que no tenía intención de cometer daño», refirió la abogada.
En el marco de esos trámites, apareció el mega proyecto inmobiliario.
«Hay daño ambiental ya producido porque ya comenzaron a ejecutar la obra hace tiempo. Se dictaron medidas cautelares porque el proyecto no contaba con evaluación ambiental ni con ningún permiso, ni siquiera de desmonte», reveló Delgado.
El proyecto en primera persona
«En una ubicación estratégica brinda para el desarrollo de emprendimientos turísticos y vitivinícolas, así como aquellos que buscan un lugar de relajación y descanso», se describe en el sitio de Muskuy.
Para el ámbito vitivinícola, ofrecen «un servicio de asesoramiento y seguimiento especializado para los productores que recién se inician, apoyándolos en su desarrollo dentro de la industria».

Se presentan como «una atractiva oportunidad de inversión» y describen: «Lotes listos para el desarrollo de viñedos personalizados y la construcción de refugios en un entorno natural y único. Desde la gastronomía hasta el turismo, este proyecto ofrece un lienzo en blanco para dar vida a los sueños de los inversores».
Allí se destalla la oferta de lotes de entre 4000 y 16.000 m², con «agua para consumo y riego».

Además, promocionan un «Refugio» que está «inserto en el cerro para reducir el impacto de la obra sobre el paisaje y ponderar las vistas del lugar». Según describen, se trata de unidades habitacionales «cuya principal característica es estar semienterradas, aprovechando la peculiar topografía del terreno para generar un patio a modo de cobijo protegido del viento».
En el primero de los artículos publicados en el blog del sitio, señalan: «Te invitamos a emprender un fascinante viaje hacia la magia de Muskuy, el primer desarrollo inmobiliario rural de Triple Impacto en la provincia de Jujuy. Sumérgete en la maravillosa experiencia de descubrir la riqueza cultural y la exuberante belleza natural de la Quebrada de Humahuaca, una región que ha sido declarada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la UNESCO».
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