Los perros robot ya no son una novedad, pero la competición que los desafía a superar más de 3000 escalones de piedra irregulares en la ladera de una montaña es mucho más que una demostración de las capacidades de estas máquinas de cuatro patas: estas pruebas proporcionan a los ingenieros información crucial para perfeccionar sus diseños y algoritmos de control.
La primera competición mundial de ascenso robótico, celebrada en Tai’an, provincia de Shandong (China), contó con la participación de casi 90 equipos de fabricantes de robots perro y robots humanoides, según el diario Global Times.
Chinese robotics developers keep pushing boundaries. When disasters or accidents happen, faster, steadier robots can support rescue operations alongside professionals https://t.co/emOlJnV3qU
— junningQu (@JunningQu) November 6, 2026
El recorrido de 3,9 kilómetros, con un desnivel de unos 600 metros, le tomaría a un turista promedio entre una y dos horas; los mejores robots completaron la tarea en menos de 60 minutos. Sin embargo, como ocurre con los participantes humanos, no todos los robots lograron llegar a la meta.
El robot ganador de la carrera de velocidad fue uno de Lingyi Technology, filial de la reconocida empresa Unitree Robotics, con sede en Hangzhou, que completó el recorrido en 43 minutos y 41 segundos.
Durante las pruebas preliminares, la empresa competidora UNIUBI AI logró un resultado aún mejor: su perro robot estrella, Cyvet, recorrió la distancia en 35 minutos y 47 segundos. Los mejores tiempos personales suelen conseguirse durante las pruebas.
Para esto quiero que haya robots: para que sufran haciendo trabajos que antes hacíamos, con mucho sacrificio, los humanos. https://t.co/RrxqW6afiJ
— Ma Wukong 马悟空 (@Ma_WuKong) October 25, 2026
Taishan, la montaña más alta de dicha provincia, tiene varias rutas de dificultad variable para los turistas, y la más larga supera los 7.000 escalones. No hay ascensos fáciles: incluso la ruta más sencilla requiere varias horas para subir las escaleras.
El programa de la competición incluyó cuatro disciplinas: ascenso de robots humanoides a la cima, transporte de carga con robots, ascenso con exoesqueleto y pruebas de vehículos de reconocimiento autónomos diseñados para terrenos difíciles.
Entre las aplicaciones prácticas de esta tecnología figuran la respuesta a emergencias, el transporte de materiales y las inspecciones en montañas.
Subir escalones irregulares e impredecibles pone a prueba importantes habilidades mecánicas a medida que la tecnología avanza, como el equilibrio, la toma de decisiones en tiempo real y la adaptación. Esas cualidades serán cada vez más importantes cuando los robots se desplieguen en zonas de rescate e incluso en entornos menos peligrosos, como la hostelería, oficinas de varias plantas, fábricas y viviendas, según New Atlas.
RT

