Se cumplió el viernes el ritual de comienzo de zafra en el Ingenio La Esperanza, con la presencia del gobernador Gerardo Morales y funcionarios provinciales. Hubo misa en el sector de la báscula, como cada temporada, pero esta vez las calderas no arrojaron humo al cielo porque estaban apagadas. Tampoco se vio a los camiones que transportan la caña de azúcar. El clima estuvo tenso, sobre todo para los trabajadores de la planta y la dirigencia del Sindicato de Obreros y Empleados Azucareros (Soea).
El proceso de venta del ingenio viene demorado. Según precisó el gobernador, están esperando que desde Nación aprueben las garantías que presentó el grupo inversor Omega.
También se demoró el inicio de la zafra. En este caso, porque la empresa Enarsa no hacía la prueba de gas porque se le deben cerca de 200 millones. También hay una deuda importante con la Afip. Y para saldar estas dos deudas, el gobierno provincial está gestionando créditos con Nación.
El gobernador Morales estuvo acompañado por los ministros de Desarrollo Económico y Producción, Juan Carlos Abud Robles, de Infraestructura, Jorge Rizzotti, y de Seguridad, Ekel Meyer, además de los actuales administradores del Ingenio La Esperanza.
Morales dijo que se atraviesa «una etapa definitoria» en la venta del ingenio, que se está a la espera de la respuesta del gobierno nacional con respecto a las garantías presentadas por el grupo inversor Omega, que incluye tanto el pago del precio como el plan de inversiones.
Precisó que el año pasado «pusimos 500 millones de pesos, mientras que este año hemos aportado 240 millones, más 34 de la moratoria, que es consecuencia de toda la deuda”.
«No queremos hacer lo que hicieron gestiones anteriores, donde llegaron grupos que se fueron a los dos años de hacerse cargo. Necesitamos una solución definitiva, de la cual estamos muy cerca”, afirmó.
Reveló luego que algunos grupos económicos interesados en invertir en el ingenio habían pedido arriendo, pero que el gobierno rechazó esas propuestas.
Malestar
En un comunicado de prensa, el Soea advirtió que para el acto se montó un escenario «ideado para que el gobernador no recibiese rechazo alguno», y consideró «una falta de respeto a cada uno de nosotros» la poca participación que le dieron a los obreros en este acto.
«Agradecemos la bendición de Dios y le pedimos por una buena producción de azúcar durante el 2017, para poder sacar adelante a nuestro querido Ingenio», señalaron.

