Con el fuego descontrolado en la Patagonia, el clima presagia más desastres

El incendio iniciado en la localidad de Puerto Patriada llegó a Epuyén, sigue activo y podría volver a adoptar un comportamiento extremo e impredecible, según advirtieron desde el Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut (SPMF). Según datos oficiales preliminares, la provincia ya tiene cerca de 7 mil hectáreas de bosque incendiadas.

“El aumento en la intensidad del viento y la inestabilidad atmosférica prevé el desarrollo de grandes columnas convectivas que podrían favorecer la generación de vientos arrachados de direcciones variables y comportamiento impredecible del fuego”, resaltaron.

Las previsiones del clima no ayudan, ya que se prevén tormentas secas y cúmulos con probabilidad de producir rayos, lo que puede generar nuevos focos de incendio.

Las columnas que volvieron a verse hacia la tarde del viernes arrastran partículas incandescentes y hollín, y propagan el fuego erráticamente, aumentando los riesgos. Por esto, se espera que la situación empeore con respecto a los días anteriores. Durante la mañana del viernes, las brigadas no pudieron apoyarse en los medios aéreos por la escasa visibilidad.

El aumento del viento y sus rotaciones se registraron durante el resto de la jornada, reactivando varios sectores con alta intensidad y focos grandes que avanzaron de forma explosiva.

El incendio de Puerto Patriada -localidad de El Hoyo- y Epuyén lleva consumidas alrededor de 3000 hectáreas de bosque nativo y pino invasor y tuvieron que ser evacuadas más de 3 mil personas.

De acuerdo a la crónica publicada por el periodista Alejandro Pairone en Tiempo, hay evacuados, fuegos llegando a chacras, casas y escuelas, y otro riesgo de gravedad que se suma: las llamas se dirigen a una subestación eléctrica a la que llega el Sistema Interconectado Nacional. Si la alcanzan, y hacia allá va, será el colapso energético de la región.

‘No dan abasto’

La Brigada Nacional Sur compartió imágenes del operativo: árboles incendiados, fuego que llega al cielo y combatientes profundamente tristes por la destrucción a su alrededor.

Sofía Nemenmann, abogada de la Asociación de Abogadxs Ambientalistas de Argentina, contó que durante el jueves el fuego tuvo un comportamiento extremo. El incendio cruzó la ruta 40 a la altura de El Balcón y subió hacia el Coihue, donde se tuvieron que realizar nuevas evacuaciones como en La Angostura. “El fuego no es ordenado”, aseguró y contó de los múltiples focos reactivados durante la tarde noche.

“Los escenarios multiemergencia son muy complejos y no hay posibilidad real de cubrir todos los frentes”, explicó. En la zona se encuentran trabajando 350 brigadistas y cuadrillas autoconvocadas, pero frente al avance del fuego, no dan abasto.

Ariel Ruiz, jefe de operaciones del Servicio de Prevención y Lucha Contra Incendios Forestales (SPLIF) Río Negro que está colaborando en la zona, explicó el “dramático” escenario: “Fue un año de muchísima sequía que afectó mucho a toda la zona. Lo que tratamos de hacer es resguardar las vidas de las personas y luego las viviendas. No hay recursos que alcancen. Priorizamos la vida, los bienes y después el bosque”.

Abel Nievas, secretario de Bosques de la provincia de Chubut, calificó la situación como «la peor tragedia ambiental en 20 años”.

Cada vez peor

GreenPeace Argentina caracterizó la tragedia como un ecocidio. “Las altas temperaturas que sufrimos cada verano, las sequías extremas, las plantaciones de especies exóticas y otros factores -varios de ellos producto de la crisis climática- generan el ambiente perfecto para que ocurran incendios cada vez más frecuentes y más devastadores».

En este sentido, la organización recordó que entre octubre de 2024 y marzo de 2025 hubo cifras récord de superficies quemadas en la Patagonia, cuadruplicando los veranos anteriores. «Esto requiere un cambio urgente en las políticas forestales”, indicaron.

Todos los focos

Chubut es la provincia más afectada en esta temporada de incendios. El fuego estalló por causas aun desconocidas el lunes 5 en el acceso al balneario Puerto Patriada, El Hoyo, sobre la costa noreste del Lago Epuyén, y rápidamente se dividió en cuatro brazos activos que amenazan a igual cantidad de barrios y parajes de la Comarca chubutense. El más grande y agresivo corre a velocidad e intensidad inédita por los faldeos norte y sur del monumental Cerro Pirque.

También está incendiado el Parque Nacional Los Alerces en una zona conocida como El Turbio, donde lleva 3 mil hectáreas consumidas, según el último informe.

Otro foco -que se estima de mil hectáreas- avanzó hacia zona de los Lagos Verde y Rivadavia. Allí podría alcanzar a uno de los árboles más longevos del planeta, El Abuelo, que tiene aproximadamente 2600 años.

En Santa Cruz se encuentra activo otro foco en el Parque Nacional Los Glaciares, que arrasó con otras mil hectáreas. Aquí están trabajando solo 56 brigadistas en la línea de fuego. De los 700 combatientes mínimos que se necesitarían para resguardar las áreas protegidas por la Nación, apenas están cubiertos 400 cargos.

Incendio en Neuquén

En Neuquén las autoridades del Parque Nacional Lanín reportaron la generación de varios incendios. Según precisaron, uno de los puntos, en Ruca Choroi, pudo ser contenido, pero advirtieron que los brigadistas siguen trabajando en el área del río Kilka, en Aluminé, y también en Valle Magdalena, en las cercanías de Junín de los Andes.

El foco ígneo que en el Valle Magdalena se desarrolla “en un sector de muy difícil acceso”, a 1330 msnm, según explicaron este sábado. El origen de las llamas es desconocido. En el lugar trabajan brigadistas en las zonas donde todavía se mantiene activo el fuego. El foco más grave está en el área del río Kilka, en Aluminé, y hay otros en Valle Magdalena, en las cercanías de Junín de los Andes.

Presupuesto diezmado

Según trabajadores de la Administración de Parques Nacionales, los brigadistas deben multitrabajar y tienen salarios bajos, sin relación al nivel de riesgo que corren en el combate del fuego.

“Este escenario se da en un contexto de desfinanciamiento del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), que pone en riesgo la estructura del organismo responsable, no solo de la supresión y el combate de incendios, sino también de las indispensables tareas de prevención”, indicaron en un comunicado conjunto veinte organizaciones ambientales.

El Monitor Ambiental del Presupuesto, elaborado por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), mostró que la subejecución presupuestaria se mantuvo durante 2025. El SNMF mantuvo sin ejecutar el 25% de sus partidas, lo que equivale a 20 mil millones de pesos “que podrían haberse destinado a fortalecer la infraestructura, el equipamiento, las instancias de capacitación y las condiciones laborales de las y los brigadistas”.

El panorama que arroja la Ley de Presupuesto 2026 es demoledor: implica una caída real del 69% con respecto a 2023 y un 78,5% con respecto a la ya diezmada de 2025.

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