El ministro de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, reafirmó hoy la defensa irrestricta del derecho a la libertad de expresión y aseguró que el Máximo Tribunal no modificará su jurisprudencia al respecto.
«Es central para la democracia», enfatizó durante su presentación en el ciclo «Diálogos» que desarrolla la Fundación Mediterránea en Buenos Aires.
«Si no hay libertad de expresión no hay argumentos, por más que no nos guste lo que se diga», declaró Lorenzetti, quien subrayó que «la jurisprudencia de la Corte es muy clara» en este tema y que «no hemos cambiado la jurisprudencia y no las vamos a cambiar».
Rechazo a la ampliación de la Corte
El magistrado también se pronunció categóricamente en contra de cualquier intento de ampliar el número de miembros de la Corte Suprema. «Si se aumenta la cantidad de miembros, cambia la jurisprudencia y eso generará incertidumbre en la vida económica», explicó, y agregó que «hay que dar estabilidad en las instituciones en medio de un proceso económico».
La posición de Lorenzetti cobra relevancia en un contexto donde distintos sectores políticos han planteado históricamente la posibilidad de modificar la composición del máximo tribunal.
Fundación Mediterránea inauguró el ciclo “Diálogos” en el marco de su 48° aniversario.
Más de 230 invitados en el Alvear Palace debatieron sobre economía, justicia e institucionalidad. pic.twitter.com/gCqUJetgE9— Fundación Mediterránea (@FMediterranea) September 3, 2025
Evitó profundizar sobre denuncias actuales
En relación con las recientes denuncias del gobierno nacional y algunos fallos judiciales que han generado controversia, Lorenzetti se excusó de profundizar el análisis para «no caer en prejuzgamiento». Esta cautela del presidente de la Corte evidencia la delicada situación institucional actual.
Críticas al diseño institucional argentino
Durante su exposición, Lorenzetti realizó un diagnóstico crítico del funcionamiento institucional del país. «La Argentina necesita un cambio profundo en las instituciones», sostuvo, y describió que el diseño actual es «muy defectuoso porque produce grandes triunfos individuales y fracasos colectivos».
«Los grandes temas no se solucionan, se trasladen», explicó el magistrado, quien no dudó en afirmar que «como país vivimos de fracaso en fracaso».

