Jorge Omar «Carmelo» Anachuri es el hombre por cuyo asesinato está imputado Matías Jurado, pese a que aún no se identificaron los restos hallados en la vivienda del acusado. La familia ya aportó su ADN para que se hagan los cotejos, mientras esperan definiciones de la justicia.
El sobrino de Carmelo, Pablo Anachuri, relató en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) que su tío materno salió de su casa el viernes 25 de julio y no regresó. «Mi tío no era indigente, no tenía problemas de plata», aclaró Pablo. Carmelo, de 68 años, padecía una condición de autismo, tenía parte del cuerpo paralizado y cobraba una pensión. Por su situación, no usaba teléfono celular.
Carmelo era de hábitos constantes: todos los días, más o menos entre las 3 y las 6 de la tarde, iba a la plaza ubicada en República Dominicana y Yécora, en el barrio Mariano Moreno, frente al Club Lavalle. «Se sentaba ahí con las mismas personas. Es feo hablar de indigencia. Son personas menos pudientes que estaban ahí y compartían con él», contó el sobrino.
Y recordó: «Mi tío hacía recolección de basura, se fijaba en los focos, como si fuera un intendente. Fue muy buena persona y yo lo quiero recordar así, ni triste ni mal».
Sin embargo, Pablo no pudo ocultar su enojo: «Yo el segundo o tercer día tuve que tocar pito en el Facebook y empezar a decir que la seguridad de Jujuy no anda. Acá en mi casa yo estoy rodeado de cámaras, en cada esquina tengo cámaras. ¿Por qué no funcionaban? ¿Por qué no me decían al otro día ya quién se lo llevó? Porque yo ya sabía que se lo habían llevado. No se puede perder así nomás. Todo el mundo lo conocía, era muy difícil que se haya perdido».
La alarma del perro
De acuerdo a lo que fueron reconstruyendo los investigadores, Matías Jurado buscaba a sus víctimas entre personas en situación de calle, presumiblemente pensando que nadie iba a pedir por ellas. «Lamentablemente mi tío cayó en esa bolsa», comentó Pablo.
«Era muy difícil que mi tío se pierda. Caminaba una cuadra cada 15 o 20 minutos. Encima todos los vecinos del barrio Mariano Moreno lo conocen», agregó.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad muestran a Carmelo conversando con Jurado. Luego los dos fueron hacia la calle Bermejo y caminaron hasta la bajada de Moreno, donde subieron a un remis.
El sobrino relató: «Mi tío estaba con el perro de la familia. Cuando suben al remis, el perro empezó a correr. Corrió como siete u ocho cuadras, hasta que el remis paró frente a la avenida El Éxodo, donde venden coca. Ahí cambiaron de remis». El perro volvió a perseguir el segundo vehículo. Hasta que regresó a la casa.
El sábado 26 de julio la familia radicó la denuncia por la desaparición de Carmelo y la hermana de Pablo hizo una publicación en su Facebook que fue respondida por un hombre al que le había llamado la atención la escena del cambio de remis y el perro.
Por otro lado, los dos remiseros también contaron lo que habían visto «para no quedar complicados o pegados», comentó Pablo.
Por ahora, las pericias confirmaron que algunas de las muestras recolectadas en la casa de Jurado corresponden a restos humanos. Pero no hay cuerpos ni piezas que puedan identificarse a simple vista. Por estas horas, la tarea está concentrada en la extracción de ADN para cotejarlo con la muestra aportada por Daniela, la hermana de Pablo, y los familiares de los otros hombres denunciados como desaparecidos en las últimas semanas.
Para la familia Anachuri, hay elementos que no dejan lugar a dudas. Por un lado, las imágenes captadas por las cámaras de seguridad. Por otro lado, la hermana de Pablo estuvo en la vivienda de Jurado y allí pudo reconocer alguna prenda como perteneciente a Carmelo.
‘La magia de los chicos’
Pablo expresó su gratitud para con todas las personas que ayudaron en la búsqueda de Carmelo: «Muchas gracias a todos, a toda la ciudadanía, toda la sociedad. Porque si no, no se hubiera despertado este tema tan grande que hasta puede llegar a ser de trata, por tema de los órganos».
Y repasó cómo era la vida cotidiana de la familia. «Convivíamos. Mi tío se levantaba a las nueve, nueve y media de la mañana, le preparábamos el desayuno y comíamos siempre a la una, puntualmente. Y a las dos, dos y cuarto él quedaba como liberado. Si el día estaba soleado, se lo dejaba salir. Si no, compartíamos viendo tele. Le encantaba El Chavo del Ocho y el Chapulín. Con el trascender de los años no perdemos esa magia de los chicos».
-¿Qué expectativa tienen ustedes?
-Nosotros como una buena familia cristiana queremos que tenga un velorio y sepultarlo. Esta persona que haya hecho esto le hizo mucho daño a la familia, pero yo no le deseo el mal, no le deseo nada, sino que simplemente su conciencia será su muerte. No puedo desearle la muerte al tipo, porque en la muerte la va a pasar bien. No se merece, es una mierda el tipo. A mí no me gusta hablar así porque tengo una buena familia. Mi tío era una buena persona, una excelente persona, por más que tenga su capacidad de diferente. Yo lo quiero al responsable en la justicia y nada más.
-La investigación parece estar avanzando.
-Si la justicia no me da un plazo perentorio, de una semana y media, yo voy a salir a marchar. Porque a mí me enseñaron eso. Y la gente no tiene que apagarse, tiene que salir. Si les gusta que le den el 2% a los educadores, si les gusta el cagarse de hambre, váyanse a vivir a otro lado, amigo. La patria es esto. La patria es parte de nuestra vida, la patria es de todos, amigo.
Pedido de justicia
Este miércoles, familiares y vecinos de Carmelo marcharon en reclamo de justicia. También participaron allegados de los otros hombres que están desaparecidos.
Además de Carmelo Anachuri, se busca a Sergio Alejandro Sosa (25 años); Miguel Ángel Quispe (60 años); Juan Carlos González (60 años), y Juan José Ponce (51 años).
Fiscal confirmó que los restos hallados son humanos: Estaban en los platos de sus perros

