No hay brotes verdes a la vista. Según los últimos datos de la ARCA (ex AFIP), la recaudación impositiva de febrero volvió a ser una bofetada de realidad: los ingresos cayeron un 9% en términos reales.
Es el séptimo mes seguido que el Estado nacional recauda menos de lo que suben los precios, una racha negativa que se arrastra desde agosto del año pasado y que desnuda un enfriamiento brutal de la economía.
El IVA: El ticket que confirma el parate en el súper
El dato más preocupante para el bolsillo de la calle es el del IVA, el impuesto que mejor mide si la gente compra o no. La caída fue estrepitosa: un 13,7% abajo en términos reales.
En criollo: los jujeños están dejando de comprar incluso lo básico. El IVA impositivo, el que se genera en el mostrador del súper y los comercios locales, no pudo ganarle a una inflación que corre al 32%. Esto se traduce en menos ventas para el comercio de San Salvador y el interior, que ya viene golpeado por los costos fijos.
El único «ganador»: El impuestazo a la nafta
La única excepción en este desierto de números rojos fue el Impuesto a los Combustibles, que subió un 18,8% real. Pero atención: no es por mayor consumo, sino por el tarifazo sistemático. En Jujuy, donde cargar el tanque es históricamente más caro que en el centro del país, este es el único tributo que el Gobierno logra «inflar» a fuerza de actualizaciones fijas que terminan encareciendo toda la cadena logística de la provincia.
La trampa para las provincias: Menos coparticipación
Para Jujuy, este escenario es doblemente peligroso. Al caer la recaudación nacional de impuestos coparticipables como el IVA y Ganancias, el «goteo» de fondos hacia la provincia se achica. Con menos plata llegando de Nación, la gestión local se queda sin margen de maniobra, lo que explica en gran parte el ajuste sobre los salarios públicos y la falta de inversión en infraestructura.
Un primer bimestre para el olvido
El acumulado de enero y febrero de 2026 muestra una caída real del 8,7%. El informe del IARAF es lapidario: si se quita el comercio exterior, la recaudación interna sigue en caída libre. Mientras el Gobierno nacional apuesta a un repunte que las estadísticas aún no registran, en Jujuy la realidad se siente en la caja de los comercios vacíos y en la parálisis de la obra pública.

