Icono del sitio El Submarino Jujuy

Cristina Kirchner fue dada de alta y seguirá el tratamiento médico en su casa

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue dada de alta del sanatorio Otamendi, donde permaneció internada por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio.

Según el comunicado de la institución, la exmandataria “pasó a tratamiento antibiótico vía oral” y “será seguida en domicilio por su equipo médico personal”.

El último parte médico de la salud de Cristina se había conocido el pasado 30 de diciembre. En ese momento, la líder justicialista presentaba una “lenta recuperación del íleo posoperatorio”, se mantenía “con drenaje peritoneal y tratamiento antibiótico endovenoso” y había comenzado con “ingesta de (alimentos) semisólidos con buena tolerancia”.

La expresidenta fue internada en la noche del pasado 20 de diciembre por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada y posteriormente sometida a una intervención quirúrgica.

Horas antes, un grupo médico había ingresado a su domicilio en el departamento de la calle San José 1111 por un cuadro de dolor abdominal.

El traslado se concretó con el correspondiente permiso judicial, ya que la exmandataria cumple desde mayo una condena impuesta por la Justicia.

La situación judicial de Cristina

Más allá de sus problemas de salud, la expresidenta recibió una mala noticia esta semana respecto a su situación judicial.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 rechazó el recurso presentado por los abogados defensores de la ex presidenta, quienes solicitaron ampliar los permisos para sumar una persona más destinada a tareas domésticas durante su detención.

El recurso de reposición, desestimado “in limine”, buscaba que el tribunal revisara su decisión anterior sobre el ingreso de personal, mientras se mantienen las restricciones impuestas en la vivienda de San José 1111.

Los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy argumentaron la necesidad de reconsiderar la medida y propusieron la incorporación de una persona adicional para tareas de limpieza y mantenimiento.

El tribunal, sin embargo, reafirmó que la autorización solo podrá hacerse efectiva una vez que Fernández de Kirchner reciba el alta médica tras su internación por apendicitis y retorne a su hogar, donde permanece bajo control de una tobillera electrónica.

El juez Jorge Gorini, encargado de la ejecución de la condena, fundamentó la negativa al señalar que la defensa no logró demostrar la existencia de arbitrariedad ni de rigor excesivo en las condiciones impuestas.

El tribunal recordó que ya contempló la necesidad de garantizar el aseo y mantenimiento de la vivienda, permitiendo el reemplazo de otras dos personas previamente autorizadas por este nuevo ingreso, siempre condicionado al regreso de la ex presidenta a su domicilio.

Gorini sostuvo que “no se advierte arbitrariedad ni rigor excesivo alguno, sino una razonable ponderación de las circunstancias del caso y de los fines propios del régimen de ejecución de la pena bajo modalidad domiciliaria”.

Las normas vigentes para la prisión domiciliaria de Fernández de Kirchner establecen que solo pueden ingresar hasta tres personas por día, con visitas que no superan las dos horas y que se autorizan únicamente en dos ocasiones a la semana, salvo excepciones debidamente justificadas.

Toda persona que no forme parte de una lista habilitada debe contar con autorización judicial previa. Además, se agregó la limitación en el uso de espacios comunes: la ex presidenta únicamente puede acceder a la terraza del edificio una vez al día, en horario diurno —entre las 6 y las 20— y por un período máximo de dos horas.

Juez Jorge Gorini

El trasfondo de este conflicto se encuentra bajo revisión de la Cámara Federal de Casación Penal, que evaluará si las reglas vigentes constituyen un control razonable o, como sostiene la defensa, representan un agravamiento ilegítimo de la pena contrario a los principios de legalidad y los estándares internacionales de derechos humanos. Mientras tanto, dado que la apelación ante Casación no tiene efecto suspensivo, las restricciones siguen plenamente en vigor.

En caso de habilitarse la feria judicial de enero, la definición podría recaer en la Sala de Feria de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada este mes por los jueces Mariano Borinsky, Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci.

Habitualmente, la revisión de decisiones del caso Vialidad corresponde a la sala IV, pero durante el receso la competencia pasa a la sala de feria, lo que podría acelerar una resolución en las próximas semanas.

El pasado 29 de diciembre, el Tribunal Oral Federal 2 concedió el recurso de Casación contra la decisión de limitar las visitas y dejar fuera del listado irrestricto a otras personas, incluyendo a Alicia Kirchner, cuñada de la ex presidenta, y a las hijas de esta, Romina y Natalia. Hasta tanto la Cámara Federal de Casación Penal no se pronuncie, todas las restricciones impuestas seguirán aplicándose de manera estricta.

Salir de la versión móvil