Las vejaciones a que eran sometidas las niñas ocurrieron durante varios años dentro de la casa que compartían con su padre y cuatro hermanos más, todos hijos del psicópata, en un barrio del pueblo de Yuto.
Se supo que en una oportunidad una de las niñas asistió al hospital San Miguel Arcángel, donde una médica comenzó a sospechar de la existencia un abuso al ver las lesiones físicas y psicológicas que presentaba la adolescente, quien finalmente contó lo que venía padeciendo por años, al igual que su hermana menor y la madre de ambas, quien hace un año falleció.
De inmediato la profesional de la medicina llamo a la policía, quienes a su vez se contactaron con la fiscalía de turno, que dispuso el arresto en el acto del sujeto, que hasta ese momento se desempeñaba como peón de una carpintería local.
Mientras se dispuso que preventivamente las dos hermanas y sus cuatro hermanos menores queden al cuidado de la abuela materna, con un seguimiento especial por parte de la jueza de menores y la asistente social.
En tanto el depravado quedo en las celdas de la Brigada de Investigaciones de Libertador General San Martín hasta una nueva disposición judicial.
