La noche del martes en el sector B4 de Alto Comedero estuvo a punto de convertirse en una tragedia irreparable. Sin embargo, en una coincidencia tan heroica como simbólica, el destino quiso que la lealtad animal se impusiera: justo cuando se celebraba el Día del Animal, un perro le salvó la vida a su dueña luego del brutal ataque de su expareja, quien buscaba matarla.
El violento episodio comenzó cuando el exmarido de la víctima irrumpió por la fuerza en la vivienda. Tras una ráfaga de insultos y amenazas de muerte, el agresor le exigió a la mujer que le entregara su teléfono celular. Ante la negativa, el hombre destruyó el aparato y dio inicio a una secuencia de agresiones físicas brutales.
La saña fue en aumento. El atacante golpeó a la mujer por la espalda hasta derribarla y, una vez en el suelo, continuó el castigo presionando su nuca. Cuando la víctima intentó gritar por auxilio, el sujeto le tapó la boca y comenzó a asfixiarla tomándola con fuerza del cuello.
Según el estremecedor relato de la damnificada, en el instante preciso en que empezaba a perder el conocimiento, su perro saltó sobre el agresor y le clavó los dientes en una pierna. Esa reacción instintiva y protectora de la mascota fue lo único que logró interrumpir el ataque de su expareja, permitiendo que la mujer recobrara el aliento y sobreviviera a un intento de femicidio que parecía sentenciado.
Tras el incidente, el sujeto aprovechó la confusión para huir, aunque no lo hizo con las manos vacías: sustrajo 60 mil pesos en efectivo, otro teléfono y un arma blanca. En el domicilio trabajó personal policial y el ayudante fiscal de la jurisdicción, quien ordenó la inmediata detención del hombre. Por estas horas, el hombre permanece prófugo, mientras el barrio comenta con asombro cómo la nobleza de un animal fue el último escudo frente a la violencia de género.

