Este 15 de febrero se conmemora el Día Mundial del Cáncer Infantil, una fecha clave para sensibilizar sobre una enfermedad que, detectada a tiempo, tiene un 70% de probabilidad de curación en nuestro país. Según datos del Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA), se reportan unos 1.360 casos nuevos al año en menores de 15 años.
Los números en Argentina
El informe del ROHA, que cumple 25 años monitoreando la situación oncopediátrica, revela datos contundentes:
- Frecuencia: Se diagnostican, en promedio, 3,7 casos diarios.
- Sobrevida: 7 de cada 10 niños (70,3%) sobreviven a la enfermedad gracias a los avances médicos.
- Tipos más comunes: Las leucemias encabezan la lista (entre 450 y 550 casos anuales), seguidas por linfomas y tumores del sistema nervioso central.
- Salud Pública: El 76% de los pacientes pediátricos son atendidos en hospitales públicos, destacando el rol central del Estado.
Signos de alerta: la importancia del diagnóstico precoz
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) insiste en que el pediatra de cabecera es el primer eslabón para detectar señales sospechosas. Los padres deben estar atentos a:
- Moretones frecuentes o sangrado sin causa aparente.
- Palidez extrema y cansancio persistente.
- Fiebre prolongada sin foco infeccioso claro.
- Pérdida de peso inexplicable.
Ley Oncopediátrica: más que un beneficio médico
Con la Ley Nacional N.º 27.674, las familias cuentan con el Certificado Único Oncopediátrico (CUOP), que garantiza:
- Asignación económica mensual durante el tratamiento.
- Gratuidad en transporte público terrestre para el paciente y un acompañante.
- Licencias laborales para los cuidadores.
- Acceso a vivienda adaptada y educación garantizada durante el proceso.
«El cáncer infantil no es sinónimo de muerte. Cuando el sistema funciona, se articula en red y el diagnóstico es temprano, el nivel de curación es alto», señalan desde la SAP.

