El oficialismo y la oposición se enfrentarán este miércoles en la Cámara de Diputados para intentar imponer sus respectivas agendas tras más de un mes sin actividad en el recinto.
La puja se definirá por la capacidad de cada sector para reunir los 129 legisladores necesarios para habilitar el debate, en dos convocatorias fijadas con apenas una hora de diferencia.
La Libertad Avanza citó a las 10:00 con el objetivo de dar media sanción a la Ley Hojarasca y a la modificación de la ley de Zona Fría, un proyecto que implicará la suba de la tarifa de gas para casi 3 millones de hogares.
Desde el bloque libertario se muestran confiados en alcanzar un piso de 132 diputados para abrir el recinto y bloquear la iniciativa posterior de los bloques opositores.
El temario social de la oposición
Si el oficialismo no logra el quórum antes de las 10:30, se dará lugar a la segunda sesión pedida para las 11:00 por los sectores opositores. Al no contar con dictámenes de comisión, este espacio requerirá de los dos tercios de los votos para avanzar, por lo que su estrategia se centrará en emplazar a las comisiones para acelerar el tratamiento de los expedientes.
Para sumar voluntades de diversos bloques provinciales, la oposición amplió el temario original y retiró cuatro proyectos de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La agenda propuesta incluye el restablecimiento del Programa Remediar, prestaciones del PAMI, la ampliación de licencias parentales y una batería de proyectos sobre alivio financiero para deudores de consumo, créditos UVA y préstamos personales.
Negociaciones de último momento
La oposición apuesta al rechazo que genera la quita de subsidios al gas en los distritos del interior. Legisladores cordobeses, bonaerenses ajenos al oficialismo y representantes de la región patagónica manifestaron sus reparos debido al impacto directo de las tarifas en sus provincias, lo que sembró dudas sobre el acompañamiento real que tendrá la convocatoria de La Libertad Avanza.
Por su parte, desde el oficialismo confían en sostener las alianzas habituales que les permitieron firmar los dictámenes, mientras continúan las conversaciones de último momento en los pasillos del Congreso para garantizar las presencias en las bancas.

