Los docentes de inicial y primaria no van a comenzar las clases luego del receso invernal por un paro de 72 horas para el lunes 28, el martes 29 y el miércoles 30 de julio. Podría haber también una movilización de la que participarían otros sindicatos estatales, un el marco de un plan de lucha provincial.
La medida de fuerza se decidió a partir de las asambleas de delegados de la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) que se llevaron adelante entre el 10 y el 11 de julio. En los próximos días se va a definir la modalidad de las jornadas de paro, aunque ya está planteado que sea sin asistencia a los lugares de trabajo.
Martina Montoya, delegada de ADEP, detalló en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) el camino recorrido hasta esta decisión: «Nosotros iniciamos un plan de lucha hace un mes. Empezamos con 24 horas, luego 48 y correspondía que ahora fuéramos con 72, a pesar de que había sectores que ya hace dos asambleas venían pidiendo un paro por tiempo indeterminado».
Al igual que las medidas de fuerza anteriores, el eje del reclamo de maestros y maestras es la cuestión salarial. Montoya explicó: «El gobierno nos debe plata. Nos congeló el sueldo desde diciembre del 2023, que asumió el nuevo gobierno nacional y provincial, y desconocen la deuda que tienen con el sector trabajador. Con las imposiciones salariales del 1, del 2, del 3 por ciento, nos fueron quitando poder adquisitivo y llevándonos por debajo de la línea de pobreza, con un salario inicial de indigencia».
«Yo estuve estos días acompañando la permanencia y la verdad, me da mucha pena ver la cantidad de maestras y maestros que están yendo a sacar un crédito en ADEP, porque ya tienen uno en el banco, ya no tienen efectivo y las tarjetas están reventadas. Esa es la realidad», describió.
Frente a esta situación, contó, muchos docentes están tratando de conseguir otro cargo y trabajar diez horas para sumar algún ingreso más, aunque remarcó que «en el segundo cargo no pagan lo que corresponde sino que pagan la mitad».
Actualmente, el salario básico de maestros y maestras es de 120 mil pesos. El reclamo es por una recomposición salarial del 45%, un básico de 300 mil pesos y que nadie cobre por debajo de la canas básica total, que hoy se calcula en algo más de 1 millón 200 mil pesos.
«Yo tengo 15 años de antigüedad reconocidos y no llego a la canasta básica. Estoy por debajo de la línea de pobreza», reveló Montoya.

Otra de las demandas es la cuestión del Fonid, el fondo de incentivo docente que el gobierno nacional eliminó y que fue absorbido por la provincia meses después, sin haber reconocido ese tiempo que los docentes no lo recibieron. Además, el monto está congelado a diciembre de 2023, por lo que prácticamente no tiene impacto en el bolsillo. Si se actualizara, superaría los 150 mil pesos.
A la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, se suma que maestras y maestros tienen que hacer frente a gastos vinculados con su trabajo, como el transporte -porque el abono no cubre todos los viajes- o la conectividad.
Sobre este último punto, Montoya contó: «Lo que pagan por conectividad es un número ficticio en comparación a lo que se trabaja hoy en día, porque están también las exigencias del ministerio que hacen que tengamos que estar conectados prácticamente hasta cuando vamos al baño».
Movilización y plan de lucha
Por mandato de sus asambleas, los delegados de ADEP participaron del plenario provincial de sindicatos estatales, desde donde se está debatiendo la coordinación de acciones de protesta que podrían culminar con un paro general provincial.
De cara al paro de 72 horas, los maestros y maestras están analizando otras acciones y una posible movilización.
Martina Montoya comentó: «También apostamos a la unificación de acciones con otros sectores en el marco del plan de lucha provincial. Ayer estuvimos acompañando el reclamo en defensa de la salud pública, a los compañeros de Vialidad. Nosotros seguimos apostando a la unidad. Todavía vemos que algunos sectores piden apoyo, con discursos individualistas. Nosotros también tenemos nuestras prioridades, pero hablamos de la necesidad de la unificación de la lucha entre todos los sectores trabajadores, públicos y privados».
En este sentido, adelantó que la próxima semana podrían definir una movilización en conjunto «para que tenga mucho más impacto y los pedidos puedan ser escuchados».
Sindicatos en la mira
Esta unidad en la acción también se relaciona con una avanzada del gobierno sobre los sindicatos. En el caso de ADEP, recibió la solidaridad de otros gremios por su situación de acefalía, que sigue sin resolución por parte del ministerio de Trabajo.
Este viernes, referentes de la lista Hormiguero Docente, que reclama ser reconocida como ganadora en las últimas elecciones en ADEP, viajaron a Buenos Aires para llevar a la sede de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para plantear la situación conflictiva por la que atraviesa el sindicato y en busca de asesoramiento para acelerar los procedimientos necesarios en su normalización.
«Lo que nos está pasando en ADEP le puede pasar a cualquier otro gremio. Es la intención de los gobernantes de hoy en día, de las patronales», comentó Montoya, y advirtió: «No estamos lejos de eso. Al SEOM pretenden decirle que no pueden hacer paro. Al Cedems le están pagando en tres tramos lo que el gobierno le tiene que dar de los descuentos que corresponden a las cuentas societarias y comerciales. O sea, el Gobierno se está metiendo en las vidas institucionales de los gremios».
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