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Ecosistemas de Argentina: Nuestro mapa de la vida

Más de 50 especialistas de instituciones científicas y universidades de todo el país elaboraron la caracterización y el mapeo más exhaustivo realizado hasta ahora de los ecosistemas argentinos. El trabajo describe 12 ecosistemas marinos, 66 acuáticos continentales y 55 terrestres. Es un insumo clave para la gestión ambiental y la conservación de la biodiversidad del país.

La Argentina cuenta, por primera vez, con una caracterización integral de sus ecosistemas marinos, terrestres y acuáticos continentales. El trabajo, desarrollado por más de 50 especialistas de 25 institutos y universidades nacionales en el marco de un convenio entre la Asociación Argentina de Ecología (AsAE) y el CONICET, permitió identificar, caracterizar y mapear 133 ecosistemas distribuidos a lo largo de todo el país.

El estudio caracterizó 12 ecosistemas marinos, 66 acuáticos continentales y 55 terrestres, en el marco de un proyecto impulsado por la Dirección de Biodiversidad de la Subsecretaría de Ambiente, en su carácter de Secretaría Técnica de la Comisión Nacional Asesora para la Conservación y Utilización Sostenible de la Diversidad Biológica (CONADIBIO), como insumo para la elaboración del Séptimo Informe Nacional de Biodiversidad.

A partir de información recopilada de trabajos previos, se elaboraron fichas descriptivas para cada ecosistema con datos ambientales, heterogeneidad interna, áreas protegidas, especies representativas, servicios ecosistémicos, principales amenazas y bibliografía recomendada.

Cada ficha también reúne un mapa con la ubicación geográfica del ecosistema, un perfil altitudinal -en los ambientes terrestres y acuáticos continentales- o de batimetría -en los marinos-, y mapas de variables ambientales, como temperatura mínima y máxima media anual y precipitación media anual para los ecosistemas terrestres y acuáticos continentales, y temperatura superficial media de invierno y verano para los marinos.

“La idea es que esta caracterización la pueda usar un público más amplio, incluyendo diferentes actores de entidades públicas de gestión y de distintos niveles educativos. Las fichas son una aproximación al tema. Si quienes buscan esa información necesitan profundizar, van a tener que seguir buscando, pero esto sirve como un primer insumo. Cada ficha cuenta con bibliografía recomendada», señala la investigadora Irina Izaguirre.

El informe es de libre acceso y busca aportar información específica sobre cada tipo de ecosistema para favorecer una gestión adecuada.

Acceder al informe

Un trabajo coordinado

El informe, titulado “Caracterización y mapeo de ecosistemas marinos, acuáticos continentales y terrestres de la Argentina”, contó además con la participación de 15 unidades ejecutoras del CONICET distribuidas en todo el país, y fue financiado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM/GEF).

La coordinación del área de ecosistemas acuáticos continentales estuvo a cargo de Irina Izaguirre -profesora del Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigadora del CONICET- y Laura Sánchez -docente del mismo departamento e investigadora del CONICET-.

Por su parte, los ecosistemas terrestres fueron coordinados por Mariano Oyarzábal -Departamento de Métodos Cuantitativos y Sistemas de Información, Facultad de Agronomía UBA – y Lucas Enrico -Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, Universidad Nacional de Córdoba-, mientras que la coordinación de los ecosistemas marinos estuvo a cargo de Paulina Martinetto -Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras, Universidad Nacional de Mar del Plata- y Macarena Valiñas -Estación de Fotobiología Playa Unión, Chubut-.

Ecosistemas en peligro

Entre las principales conclusiones del trabajo vinculadas a los ecosistemas acuáticos continentales, Izaguirre señala que varios de ellos muestran signos de deterioro asociados a las actividades humanas. En ese sentido, puso como ejemplo distintos cuerpos de agua de la meseta patagónica que “se están secando”, y lagos de la región andina donde también es posible observar el efecto del retroceso de los glaciares. «Esto se debe mayormente a cambios en el régimen de temperaturas y de precipitaciones», explica.

En la misma línea, Sánchez destaca la creciente eutrofización de estos ambientes, un proceso que consiste en el enriquecimiento excesivo de nutrientes que provoca el crecimiento masivo de algas, el déficit de oxígeno en profundidad y una alteración crítica de la vida acuática. «Esto es consecuencia, en gran medida, de la agricultura intensiva, el uso desproporcionado de agrotóxicos, la urbanización y la introducción de especies exóticas con fines comerciales y deportivos», afirma.

Izaguirre y Sánchez coinciden en que uno de los principales aprendizajes del proyecto surgió del trabajo colectivo: el intercambio con especialistas de distintas regiones del país les permitió dimensionar la extraordinaria diversidad de ecosistemas que alberga la Argentina y conocer, de primera mano, las particularidades de cada uno de ellos.

Los orígenes del proyecto se ubican a mediados de 2020. En ese momento, la Subsecretaría de Ambiente se puso en contacto con la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Ecología para impulsar la investigación. Aunque las primeras gestiones comenzaron entonces, las reuniones entre las personas a cargo de coordinar cada tipo de ecosistema recién se iniciaron en 2024. El trabajo más intenso se desarrolló durante 2025 y se extendió por aproximadamente seis meses.

«Lo que hicimos fue contactar a especialistas de distintas partes de nuestro país. Hubo que ponerse de acuerdo en muchas cuestiones y eso llevó su tiempo, porque es difícil trabajar con mucha gente. Pero el resultado es muy satisfactorio. Junto con los otros coordinadores, estamos abocadas a la elaboración de un paper que esperamos pueda ser publicado dentro de poco», completa Sánchez.

El equipo de Exactas UBA
Además de Izaguirre y Sánchez, en la caracterización de los ecosistemas acuáticos continentales participaron Inés O’Farrell, Martín Saraceno, Sol Porcel, Daniel Cataldo y Carolina Ramos, integrantes del departamento de Ecología, Genética y Evolución y del Instituto de Ecología, Genética y Evolución (IEGEBA, UBA-CONICET). En la caracterización de los ecosistemas marinos, en tanto, participaron Viviana Alder (IEGEBA), y Diego Moreira y Martín Saraceno, investigadores del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA, UBA-CONICET).

Por Javier Massa, en Nexciencia

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