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El cierre de comercios en Jujuy preocupa a los dos lados del mostrador 

El panorama comercial en San Salvador de Jujuy muestra signos cada vez más preocupantes. Empresarios y trabajadores coinciden en delinear un diagnóstico en el cual no se vislumbra que vaya a mejorar la situación en un plazo razonable. Alquileres elevados, aumentos de servicios y salarios atrasados que implican un derrumbe en las ventas constituyen el cóctel explosivo que enciende alarmas en ambos lados del mostrador.

El cierre de locales emblemáticos como el restaurante Ruta 9, la panadería De Dios y, más recientemente, el restaurante El Éxodo, parece haberse convertido en la noticia de cada semana. Los referentes del sector, comerciantes y trabajadores, coinciden en el diagnóstico: la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y de las jubilaciones frente a la inflación paralizó el consumo, transformando la recesión en un círculo vicioso difícil de revertir.

Miguel Mamaní, titular del Centro de Empleados de Comercio, no ocultó su preocupación ante la pérdida sostenida de puestos de trabajo. «La situación económica de los trabajadores es paupérrima, producto de la política económica que aplica el gobierno. La gente no tiene margen, llega con suerte al 15 de cada mes y después se financia con la tarjeta, que tiene cada vez un saldo más exiguo», graficó en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5).

El sindicalista explicó que el gremio no tiene cuantificado el volumen de despidos porque el número se incrementa día a día. «Nosotros tratamos de asesorar a los compañeros que se quedan en la calle, por lo menos para que se resguarden sus derechos y puedan cobrar la indemnización que les corresponde, pero eso no alcanza, porque todos necesitamos trabajar para vivir», describió.

Mamaní se mostró crítico respecto a la continuidad del rumbo económico y la percepción social del mismo: «Lo más complejo es que todavía hay mucha gente que sigue apoyando este tipo de medidas. Los que tenemos alrededor de 60 años hemos vivido por lo menos cuatro veces este tipo de políticas y vimos las consecuencias».

Y evaluó con pesimismo el corto plazo si no se produce un cambio en la conducción económica nacional: «La única posibilidad es que este gobierno cambie la política económica, pero uno lo escucha al presidente y se da cuenta de que está decidido a continuar».

El análisis empresarial

Por su parte, Luis Alonso, titular de la Unión de Empresarios de Jujuy (UEJ), coincidió en que la falta de demanda y de consumo es el núcleo del problema, afectando directamente a una plaza que depende en gran medida del poder adquisitivo de los trabajadores, fundamentalmente del sector público provincial.

«Cuando llega un momento en que los costos superan a los recursos que podés generar, se hace un círculo vicioso muy complicado», explicó a El Submarino Radio, detallando la presión que sufren las pymes debido a los incrementos en energía eléctrica, gas, insumos e impuestos, sumado a un accionar más severo por parte de ARCA (ex AFIP) mediante intimaciones y embargos de cuentas.

El directivo, quien también participa en las negociaciones paritarias a través de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), se refirió además a la encrucijada salarial: «Nosotros somos paritarios y el gobierno nacional no quiere homologar convenios que estén por encima de la inflación. Las paritarias son una negociación entre la parte sindical y la empresaria, pero si después no se homologan, es muy difícil».

En este contexto, remarcó, se da una pérdida de poder adquisitivo de los salarios, tanto del sector privado como el público, lo que «obviamente redunda en caída de ventas».

Respecto a los intentos de reconversión de algunos comercios —como el traslado de rubros tradicionales hacia la venta de tecnología—, Alonso señaló que la crisis estructural va más allá del canal de venta o de los cambios normativos: «Por más que tengas una reforma laboral o tributaria, si no tenés cómo generar recursos para hacer frente a las obligaciones, es imposible sostener la estructura».

Frente a algunos reportes económicos que sugieren leves mejoras en indicadores macroeconómicos sectoriales (como minería, energía y agroindustria), el titular de la UEJ se mostró cauto y poco optimista respecto a que ese alivio impacte en el mediano plazo en el comercio minorista local, el cual acumula casi un año de caídas consecutivas según los relevamientos de CAME.

«Esperemos que la tendencia empiece a cambiar en la microeconomía porque es lo que necesitamos, pero hoy la realidad del día a día nos muestra el cierre de comercios y una industria pyme muy complicada», concluyó.

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