El consumo en picada: En noviembre se registró la peor caída de ventas en supermercados desde 2023

Los datos del Indec  confirman la fragilidad del bolsillo: las ventas en góndola cayeron un 3,8% mensual. Aunque la facturación sube por la inflación, el consumo real sigue en rojo. Los mayoristas, los más castigados.

Las góndolas reflejan la crisis. En noviembre, las ventas en supermercados registraron una contracción del 3,8% respecto a octubre y un descenso interanual del 2,8%. Esta cifra no es un dato más: constituye la peor caída mensual desde 2023, exponiendo que la debilidad del consumo masivo persiste pese a los intentos de estabilización.

Facturación récord, changuitos vacíos

El fenómeno actual muestra una paradoja estadística: las cajas de los supermercados recaudaron $2.211.327,2 millones, un 21,2% más que el año pasado en términos nominales. Sin embargo, este aumento es «ilusorio», ya que no logra compensar la inflación, traduciéndose en una caída real del consumo.

Los rubros que más aumentaron sus precios (y por ende su facturación nominal) fueron:

  • Carnes: 48,3%
  • Alimentos preparados: 34,7%
  • Panadería: 27,4%

El sector mayorista: el más golpeado

El retroceso fue aún más profundo en los autoservicios mayoristas, donde las familias y pequeños comercios suelen buscar precio. Allí, las ventas a precios constantes se desplomaron un 8,3% interanual, acumulando una caída del 7,7% en lo que va del año.

Por su parte, los centros de compras (shoppings) no escaparon a la tendencia: aunque facturaron más de 572 mil millones de pesos, en términos reales (volumen de ventas) sufrieron una baja del 2,3%.

Radiografía del empleo y consumo regional

Pese a la baja en ventas, el sector mantiene una estructura de 98.083 asalariados, donde el 89% corresponde a personal operativo (cajeros, administrativos y repositores) y el 11% a cargos jerárquicos.

A nivel geográfico, el impacto es dispar pero generalizado:

  • CABA: +20,8% (nominal)
  • Cuyo: +18,8% (nominal)
  • Norte (incluyendo Jujuy): registró un incremento nominal de apenas el 8,8%, quedando muy por debajo del promedio nacional y evidenciando una mayor pérdida de poder adquisitivo en la región.

Conclusión: Los datos de noviembre consolidan un escenario de estancamiento. La suba en la facturación es solo un reflejo de los precios, mientras que la capacidad de compra de los hogares argentinos muestra señales de un deterioro que no logra revertirse.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

x

Check Also

La economía cayó en noviembre y rompió una racha de 14 meses en alza

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en noviembre de 2025 su primera caída intermensual tras más de un año ...