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El delicado equilibrio social: «Motosierra» para los salarios y refuerzo récord para los planes

Por el Submarino Jujuy. Durante los primeros dos años de la presidencia de Javier Milei, la economía argentina atravesó un ajuste profundo sin derivar en un estallido social. La clave de este equilibrio inestable reside en la arquitectura del gasto público: mientras el empleo formal, los salarios y las jubilaciones cayeron de manera sostenida frente a la inflación, las transferencias sociales directas no solo se mantuvieron, sino que crecieron en términos reales.

La Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar se consolidaron como los principales amortiguadores del modelo. Tras la devaluación inicial y el deterioro persistente del poder adquisitivo, el Gobierno apostó por estas herramientas para contener el umbral de indigencia.

Cifras récord en la asistencia

A diciembre de 2025, la AUH alcanza a 4.114.513 titulares, mientras que la Tarjeta Alimentar llega a 2.546.130 familias. En conjunto, se superan los seis millones de prestaciones sociales. Este crecimiento marca una paradoja: los planes sociales fueron el único rubro del gasto que mostró una expansión sostenida, siendo hoy un 23% superior en términos reales a la gestión anterior.

El impacto en Jujuy: Emergencia y dependencia

En Jujuy, este escenario se replica con matices críticos. Mientras el sector privado local reporta una pérdida sostenida de puestos de trabajo —especialmente en construcción y comercio—, la red de contención estatal se ha vuelto el único sostén. Programas provinciales como el Plan Social Nutricional provincial (Pla.So.Nup.), sumados al refuerzo nacional, asisten hoy a más de 200.000 jujeños.

La demanda en los comedores comunitarios en zonas como Alto Comedero o el interior provincial creció un 35% en el último año, confirmando que la asistencia récord apenas logra cubrir el umbral alimentario básico.

El contraste: El empleo en caída libre

La contracara es el mercado laboral nacional. Según el Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (Ocepp), en los primeros dos años de gestión se perdieron cerca de 180 mil empleos formales. Solo en octubre de 2025 se destruyeron alrededor de 70 mil puestos de trabajo, marcando una brecha cada vez mayor entre quienes tienen un empleo en blanco y quienes dependen totalmente del Estado para comer.

Conclusión: Una paradoja estructural

El ajuste avanzó sobre el trabajo, pero preservó la asistencia directa. Como resultado, los planes sociales —lejos de desaparecer bajo el signo libertario— se han consolidado como el principal pilar de estabilidad para evitar el conflicto social en una Argentina que se aleja, cada vez más, de su histórico perfil de clase media.

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