Los principales referentes del Frente de Izquierda lanzaron duras críticas a la central obrera por convocar a una medida de fuerza «pasiva». Exigen marchar masivamente al Congreso para frenar lo que califican como una «reforma laboral esclavista».
La tensión política aumenta a medida que se acerca el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados. Mientras el oficialismo busca emitir dictamen este miércoles, el Frente de Izquierda (FIT) salió con los tapones de punta contra la conducción de la CGT, cuestionando que el paro general anunciado sea «sin movilización».

Críticas a la «rosca» y la «traición»
La diputada Myriam Bregman fue una de las primeras en alzar la voz a través de sus redes sociales. «Hay que parar masivamente ese día y hacer efectiva la medida marchando al Congreso Nacional, donde quieren consumar la infamia», sentenció.
Para Bregman, la incertidumbre sobre la fecha de la sesión (que podría ser este jueves 19 o trasladarse al 25 de febrero) es fruto de la «rosca» parlamentaria, pero advirtió que «hay una bronca bárbara» en las bases que no admite esperas.
Producto de la rosca en el Congreso, aún no se sabe si la reforma laboral esclavista se tratará el 19 o el 25. De lo que sí estamos seguros es que hay una bronca bárbara y que a esta reforma hay que enfrentarla y derrotarla de conjunto.
La CGT ahora llama a un paro el día que…— Myriam Bregman (@myriambregman) February 16, 2026
Por su parte, Nicolás del Caño calificó de «escandalosa traición» el accionar de la central obrera. Según el diputado, la CGT se vio obligada a convocar al paro por la presión social, pero al hacerlo sin movilización «debilita la fuerza para voltear la reforma». Del Caño fue más allá y denunció supuestos acuerdos entre el Gobierno y la cúpula sindical para mantener las cuotas solidarias y aportes a las obras sociales a cambio de ceder derechos laborales.
La CGT convoca a un paro general para este jueves 19/2 (o el día de la sesión en Diputados).
Lo hace por la bronca de millones a su traición escandalosa. Quiere que sea sin movilización, lo que debilita la fuerza para voltear la reforma.
La clase trabajadora tiene que tomar en…— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) February 16, 2026
El pedido de un «paro activo»
Desde el Partido Obrero, los referentes también marcaron una postura de confrontación directa:
- Gabriel Solano: Aseguró que la CGT debería «abrazar el Congreso con medio millón de trabajadores» para frenar el proyecto.
- Néstor Pitrola: Apuntó contra las figuras de Patricia Bullrich y Martín Menem, tildando de «mamarrachos» los intentos por evitar que la ley vuelva al Senado. «Toda la reforma laboral es esclavista. El jueves, todos a la calle, paro activo nacional», reclamó.
La agenda en el Congreso
El oficialismo libertario aspira a dictaminar este miércoles en un plenario de comisiones. El objetivo es sesionar el jueves, aunque si no logran cerrar los acuerdos necesarios con los bloques aliados sobre el texto final, la sesión podría postergarse hasta el próximo miércoles 25 de febrero.
La izquierda ya adelantó que, independientemente de la postura de la CGT, buscarán convertir la jornada en un «paro nacional activo con piquetes» para intentar derribar no solo la reforma laboral, sino el plan económico de Javier Milei en su conjunto.

Análisis breve: La izquierda busca capitalizar el descontento
Con este posicionamiento, el FIT busca diferenciarse de la oposición dialoguista y del peronismo tradicional, presentándose como el único sector dispuesto a la confrontación física en la calle. La presión sobre la CGT no es nueva, pero adquiere una relevancia crítica ante una reforma que promete cambiar las reglas del juego del empleo en Argentina para las próximas décadas.
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