En su exposición reconoció que “la situación del pozo Ca.e-3, estaba en conocimiento de la Secretaría de Energía de Energía de la Nación en 1998 (Informe del Director Nacional de Recursos Ing. Julio Oscar Castells de fecha 24/07/02, al Director Nacional de Ordenamiento Ambiental, Dr. Miguel A. Craviotto)”.
Por otra parte negó que la Administración de Parque Nacionales (APN) haya autorizado a la petrolera china JHP a realizar nuevas perforaciones en el yacimiento Caimancito y destacó la vigencia de la resolución Nº 240/10.
A través de esta actuación de la APN, la concesionaria no puede ejecutar actividades, fuera de las estrictas tareas de operación y mantenimiento rutinarias, hasta tanto presente el Proyecto de Desarrollo con su Estudio de Impacto Ambiental (EIA), y se cumplimente el correspondiente proceso de evaluación.
El Jefe de Gabinete respondió así a los planteos formulados por el bloque del Frente Progresista, que además requirió información sobre afectaciones severas y riesgos potenciales al medio ambiente en el Parque.
Al respecto, Capitanich detalló que “hasta el año 1992, YPF perforó alrededor de 34 pozos petroleros en el Yacimiento Caimancito. De este total, solo (sic) un tercio se encuentran (sic) en producción en la actualidad, y el resto en condición de abandono o inactivos”.
El Jefe de Gabinete también resaltó que los pozos inactivos sin sellar representan un el alto riesgo ambiental “de sufrir daños en su estructura con el paso del tiempo, y dar lugar a derrames de hidrocarburos y aguas de formación, elementos ambos muy contaminantes a nivel de suelo y agua”.
También señaló que, entre otros riesgos asociados a la explotación petrolera en el área protegida, se cuentan “la posible contaminación por derrames de petróleo por rotura de ductos, piletas o árboles de producción”, además de “la probabilidad de ocurrencia de incendios”.
También se le había solicitado al Jefe de Gabinete que determine cuáles son las acciones y presupuesto asignado para las tareas de control ambiental en el territorio donde se concentra la explotación petrolera dentro del área protegida.
Capitanich indicó que “el Parque Nacional Calilegua cuenta en su estructura organizativa, con un Departamento Fiscalización, en cuyo ámbito está el control de las actividades que se desarrollan en el Yacimiento Caimancito”.
En consecuencia, por ejemplo, no es posible la contratación de servicios de laboratorio que permitan un monitoreo del estado de las aguas de los cauces naturales y la detección de contaminación generada por la actividad petrolera”.
