En lo que va de la gestión de Javier Milei, el tejido empresarial argentino sufrió una fuerte contracción: hay casi 22 mil empresas menos operativas, según los últimos datos de la (SRT). La mayoría de estas bajas se concentraron en el rubro de la construcción, el sector más afectado por el freno a la obra pública y la recesión.
Solo en noviembre de 2025, el cierre neto de empresas fue de 892, acumulando en los primeros once meses de ese año una pérdida neta de 9.722 empleadores.
La comparativa interanual
Al cierre de noviembre de 2023, el sistema de riesgos del trabajo contabilizaba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores. Dos años después, en noviembre de 2025, las cifras oficiales muestran un escenario sensiblemente menor: 490.419 empresas y 9.566.571 trabajadores registrados.
De esta manera, durante la gestión libertaria se produjo una caída neta —entre altas y bajas— de 21.938 empleadores. En términos de fuerza laboral, la reducción alcanzó los 290.602 trabajadores menos dentro del sistema formal.
Evolución y vulnerabilidad
Tras el pico de 512.357 empresas al finalizar 2023, el número de empleadores cayó drásticamente hasta mediados de 2024, impulsado por la devaluación y el efecto de la «motosierra». Si bien luego se observó una desaceleración en el ritmo de cierres —llegando a diciembre de 2024 con 499.682 empresas—, la tendencia negativa persistió durante 2025.
Un dato relevante del informe destaca la fragilidad de los nuevos emprendimientos: durante el último año (entre el tercer trimestre de 2024 y el segundo de 2025), el 34% del total de los cierres correspondió a empresas con menos de tres años de antigüedad, evidenciando las dificultades de las PyMEs para sobrevivir al contexto económico actual.

