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Entidades científicas afirman que las vacunas salvaron 6 vidas por minuto en los últimos 50 años

Una decena de entidades científicas difundieron un comunicado en el que afirman que «la vacunación es, junto con el acceso al agua segura, una de las intervenciones sanitarias que más vidas ha salvado en la historia». Y detallan cifras que demuestran que se trata de «una herramienta imprescindible para reducir mortalidad y morbilidad por enfermedades prevenibles».

El documento se titula Posicionamiento Intersocietario sobre la Vacunación en todas las etapas de la vida, y está firmado por la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SAIP), la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Sociedad Argentina de Medicina (SAM), la Sociedad Argentina de Virología (SAV), la Asociación Argentina de Microbiología (AAM), la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y el Foro de Medicina Clínica.

El texto completo

Posicionamiento Intersocietario sobre la Vacunación en todas las etapas de la vida

La vacunación es, junto con el acceso al agua segura, una de las intervenciones sanitarias que más vidas ha salvado en la historia. A nivel mundial, con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que los programas de inmunización han evitado al menos 154 millones de muertes en los últimos 50 años, es decir, unas 6 vidas salvadas por minuto, la mayoría en menores de 5 años. Hoy, con datos de Unicef, se calcula que la vacunación previene alrededor de 4,4 millones de muertes por año en el mundo.

Impacto global de las vacunas en mortalidad y morbilidad

Las vacunas actúan antes de que aparezca la enfermedad, evitando la infección o reduciendo su gravedad. No solo disminuyen el riesgo individual, sino también el riesgo colectivo (inmunidad de grupo), protegiendo especialmente a quienes no pueden vacunarse.

Estos números muestran que la vacunación no es una recomendación “deseable”, sino una herramienta imprescindible para reducir mortalidad y morbilidad por enfermedades prevenibles.

La vacunación a lo largo de la vida

Si bien la vacunación infantil es la base de muchos programas, hoy se reconoce el concepto de “vacunación a lo largo de la vida”: niños, adolescentes, adultos y personas mayores se benefician de distintos esquemas de vacunación según edad, comorbilidades y ocupación.

A pesar de los avances, persisten desafíos que debemos enfrentar en forma conjunta con la población:

♦ Millones de niños continúan sin acceso a las vacunas básicas. Las brechas se concentran en regiones con mayores dificultades sociales, económicas y de infraestructura sanitaria.

♦ La desinformación y la difusión de mensajes falsos sobre la seguridad de las vacunas minan la confianza de la población, generan dudas y retrasan o impiden la vacunación.

♦ Las crisis humanitarias, los conflictos armados y las migraciones masivas dificultan sostener esquemas completos.

♦ Los retrocesos en coberturas tras la pandemia de COVID-19 han favorecido la reaparición de enfermedades como el sarampión en regiones que habían logrado su eliminación.

Frente a este escenario, el rol de los equipos de salud es central: brindar información clara, basada en evidencia, responder dudas con empatía y combatir activamente la desinformación.

Las sociedades científicas abajo firmantes acordamos que:

1. La vacunación es una política de salud pública esencial, respaldada por evidencia robusta que demuestra su capacidad para reducir mortalidad y morbilidad en todas las etapas de la vida.

2. Los beneficios superan ampliamente los riesgos, que son infrecuentes y, en la gran mayoría de los casos, leves y transitorios. Los eventos adversos graves son extremadamente raros y se monitorean mediante sistemas de farmacovigilancia.

3. Protegerse uno es proteger a los demás: al vacunarnos, reducimos la circulación de los patógenos y cuidamos a las personas más vulnerables (lactantes, personas con inmunodeficiencias, adultos mayores). En espera de que nuestras opiniones resulten de vuestro interés, solicitamos la suspensión de dicha actividad y agradecemos desde ya su gentil atención.

4. Los profesionales de la salud tenemos la responsabilidad de liderar con el ejemplo, manteniendo nuestros esquemas actualizados y recomendando activamente las vacunas indicadas a cada paciente.

5. La población general tiene un rol protagónico: consultar fuentes confiables, completar los calendarios recomendados y no postergar la vacunación por temor o desinformación es una forma concreta de cuidar la propia salud y la de la comunidad.

Las vacunas no son una opinión: son una herramienta científica probada que ha cambiado la historia de la humanidad, evitando millones de muertes, discapacidades y sufrimiento evitable. Mantener y ampliar las coberturas de vacunación es una responsabilidad compartida entre los sistemas de salud, los equipos profesionales y toda la sociedad.

Afirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando, junto a otras instituciones nacionales e internacionales, para promover la vacunación informada, accesible y equitativa, como pilar fundamental de la salud pública y del derecho de todas las personas a vivir más y mejor.

Entidades firmantes: la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SAIP), la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Sociedad Argentina de Medicina (SAM), la Sociedad Argentina de Virología (SAV), la Asociación Argentina de Microbiología (AAM), la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) y el Foro de Medicina Clínica.

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