La crisis de las economías regionales golpea con fuerza en Misiones y provoca un fenómeno cada vez más visible: el éxodo laboral hacia Brasil. Jóvenes y familias enteras cruzan la frontera, incluso en balsas, ante la falta de trabajo y el derrumbe de actividades históricas como la yerba mate, el té y el tabaco.
Daniel, vecino de 25 de Mayo, productor yerbatero y empleado municipal, relató a C5n que decidió junto a su familia probar suerte en Brasil luego de años de deterioro económico. “Esto viene pasando hace tiempo, pero en los últimos años fue terrible. No hay trabajo y los jóvenes se van buscando futuro”, explicó.
Según contó, en ciudades del sur brasileño como Flores da Cunha, los trabajadores acceden a empleos formales con condiciones garantizadas. “Hay una organización que se encarga del traslado, la documentación y el alojamiento. Te dan casa y comida, y el trabajo es en buenas condiciones”, detalló.
En cuanto a los ingresos, Daniel aseguró que los salarios rondan entre 50 y 60 mil pesos argentinos por día, libres, ya que los gastos básicos están cubiertos. “Si ganara eso acá, tendría que pagar alquiler, comida y transporte. Allá no, todo está incluido”, comparó.
La crisis en la producción rural
El testimonio refleja la profundidad de la crisis productiva en Misiones. Daniel es productor yerbatero y también empleado municipal, pero admite que hoy la actividad rural no es rentable. “Tengo chacra, tengo yerba, y estoy regalando la materia prima. Vivir del campo es imposible”, afirmó.
El impacto social es profundo: familias separadas, padres que migran solos y envían dinero desde el exterior para sostener a sus hogares. “Hay gente que deja a sus hijos y a su esposa para poder trabajar. Es triste ver cómo se van amigos, vecinos, hermanos”, concluyó.
‘Nunca se vio un éxodo así’
El intendente de Comandante Andresito, Bruno Beck, describió la magnitud del éxodo laboral hacia Brasil como un fenómeno sin precedentes.
Cada vez más vecinos cruzan la frontera en busca de trabajo ante la falta de oportunidades en Misiones, una situación que ya comienza a generar impactos sociales y productivos en varias localidades de la provincia.
Este escenario refuerza la realidad que viven los jóvenes y trabajadores locales, quienes se ven obligados a migrar para sostener a sus familias y mantener ingresos dignos.
El testimonio de Daniel, productor yerbatero y empleado municipal, refleja de manera concreta cómo la crisis económica y la caída de la producción regional empujan a los misioneros a buscar empleo en el país vecino.

