El próximo miércoles 8 comienza el juicio por el femicidio de Natividad Cañizares, la mujer de 68 años asesinada el año pasado en el barrio Santa Rita de San Salvador de Jujuy. El acusado es una expareja de ella que había sido denunciado por violencia y, tras violar una perimetral, la atacó a puñaladas en la calle.
El sábado 12 de octubre, mientras en Jujuy estallaba el Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias, Natividad salió de su casa para hacer unas compras, mientras uno de sus hijos la esperaba para almorzar. Al salir, fue abordada por Jorge Romero, un policía retirado de la provincia de Catamarca con quien había tenido una relación conflictiva.
Gladys Maraz, hija de Natividad, contó a El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) que su madre había conocido a Romero en un baile. «A mi madre le gustaba mucho bailar danzas folklóricas. Él era su pareja de baile al principio -relató-. Mamá nunca nos planteó formalmente la situación, pero después de que yo me fui a vivir con ella, dos años antes, creo que afianzaron esa relación».
Fue en ese tiempo en que, recordó Gladys, «empeoró todo, porque mi mamá quedó vulnerable a las garras de esta persona». Natividad nunca le contó que el hombre ejerciera violencia contra ella, pero en septiembre del año pasado decidió poner fin a la relación. «Ahí empezaron las agresiones», afirmó la hija.
Gladys acompañó a su madre a hacer la primera de las dos denuncias por violencia de género que presentó. Y a Romero le dictaron una perimetral que violó ese sábado de octubre en que le quitó la vida a Natividad.
Ese mediodía, en la vereda de la casa de ella, hubo una fuerte discusión. Hasta que Romero sacó un arma blanca y la atacó. Los gritos alertaron a los vecinos, que salieron a socorrerla y redujeron al agresor. La policía detuvo al sujeto y lo trasladó a la Brigada de Investigaciones. En tanto, personal del SAME a la mujer al hospital Pablo Soria, pero no pudieron salvarle la vida.
«La lastimó mucho. Yo la vi a mi mamá en el hospital -rememoró Gladys-. Lo digo porque no es que la quiso asustar, porque si no, no la hubiera lastimado tanto. Tenía muchas cortaduras mi madre en su cuerpito».
El juicio contra Romero empieza el miércoles 8 a las 4 de la tarde. En total, serán tres audiencias en que se lo va a juzgar por homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por mediar violencia de género; violación de domicilio y desobediencia judicial. Están previstas dos audiencias más, el lunes 13 y el martes 14.
La familia está representada por los abogados del Consejo Provincial de la Mujer e Igualdad de Género, Leonardo Rodrigo Fernández y Patricia Paola Villagra.
Natividad Cañizares
Gladys tiene tres hermanos, mayores que ella. Natividad y el padre de ellos se separaron hace más de 20 años. «Gracias a Dios, seguimos teniendo a nuestro padre. Él tiene un trabajo muy arduo hoy en día, porque nos contiene. Porque a pesar de que somos grandes, siempre estamos necesitando un apoyo», comentó Gladys.
«Recordar a nuestra mamá es lo más lindo -evocó-. Para nosotros, nuestra mamá nunca va a dejar existir. Ella siempre nos escribía por WhatsApp, teníamos un grupo de familia. Físicamente, la extrañamos todos los días. Con la esperanza de que en algún momento, cuando nos toque a nosotros, la volvamos a ver».
Gladys tiene dos hijos, «uno grande y otro pequeño». Y contó que el mayor «defendió a su abuela en el último altercado que tuvo con esta persona».
«Ella amaba a sus nietos. Si había una persona positiva en mi familia era mi madre. Entonces, tratamos siempre de guardar sus buenas energías y todo lo positivo que nos dejó. Tratamos de seguir criando a nuestros hijos en base a lo que ella nos enseñó, que era el respeto, el amor», reflexionó la mujer.
Y dejó un mensaje: «Hay que cuidaban a los adultos mayores. Mi mamá era una adulta mayor, pero no parecía porque era una persona demasiado positiva, irradiaba energía buena. Le encantaba bailar, disfrutaba de cada cosa que emprendía. Y cuidar a nuestros seres queridos es también cuidar con quiénes están».

