Este martes se vivió una larga y tensa jornada, con mucha angustia y expectativa en los alrededores del Centro Judicial de San Pedro de Jujuy, donde familiares, amigos y organizaciones feministas y sociales mantienen una vigilia permanente.
Mientras en el interior del recinto se desarrolló la segunda doble jornada (mañana y tarde) con el testimonio de 26 personas, afuera el pedido es uno solo: justicia y la pena máxima para el femicida y los encubridores.
Desde temprano, decenas de manifestantes se apostaron con carteles y banderas, sosteniendo la vigilia que se extendió hasta la tarde-noche. El caso de Tamara ha movilizado a toda la provincia, convirtiéndose en un símbolo de la lucha contra la violencia de género en la región.
Decenas de testimonios
Durante la mañana y tarde desfilaron 26 testigos, entre ellos Camila, madre de Jaime Emanuel Guerrero (más conocido como Diego Castro), acusado del crimen; y sus dos hermanos. Los tres testimoniaron a favor del femicida, con serias contradicciones que luego se aclararon con la exposición de videos de cámara de vigilancia, que estableció que Tamara Soledad Fierro ingresó a la vivienda de Guerrero entre el 24 y 25 de mayo del año pasado y no salió de allí con vida.
En un momento de la audiencia, Sonia Figueroa, mamá de Tamara, que estaba acompañada por sus otras hijas, tuvo que salir de la sala por la crudeza de los videos emitidos.
La madre del femicida reconoció que Tamara estaba en su casa. También se presentaron los padres de los encubridores del crimen, pero se abstuvieron de atestiguar.
Tres de los testigos que declararon este martes afirmaron que Guerrero-Castro se dedicada a la venta de droga.
Un crimen con saña y una carretilla del horror
La próxima audiencia será el 23 febrero, también a la mañana y a la tarde. Se escucharán los testimonios de quince personas, entre peritos, policías y vecinos de la localidad de Fraile Pintado.
El principal imputado, Jairo Emanuel Guerrero (quien se hacía llamar Diego Castro), llega al banquillo acusado de un ensañamiento que estremece: Tamara fue asesinada en su vivienda y, según las cámaras de seguridad, sus restos fueron trasladados en una carretilla para ser descartados y quemados en un microbasural.
En tanto, Esteban Fernando Pérez y Maximiliano López enfrentan cargos por encubrimiento calificado.
‘Cuerpos como mensaje’
La querella, representada por las abogadas Mariana Vargas, Alejandra Cejas y Silvina Llanes, sostiene que no fue un hecho aislado, sino que se trata de un «narcofemicidio» cometido en un contexto de redes de protección narco que operan en Fraile Pintado.
Las abogadas de la querella fueron tajantes desde la instrucción de la causa: el asesinato de Tamara no fue un hecho aislado. Y lo fundamentaron en esta primera audiencia.
“El trasfondo es una organización dedicada a la venta de droga que, como en otros casos en Argentina, utiliza el cuerpo de la mujer como un mensaje de poder y terror”, señaló Vargas, trazando un paralelismo directo con crímenes narco-criminales de otras provincias.
Los puntos clave del juicio
- El pedido de la querella: Se espera que se mantenga el pedido de prisión perpetua para los tres imputados bajo la carátula de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio).
- La postura de la familia: Entre lágrimas y cánticos, la familia de Tamara exige que el fallo sea ejemplar para que «ninguna otra piba de Jujuy pase por lo mismo».

