El fiscal del Tribunal en lo Criminal Nº2, Darío Osinaga Gallacher, interpuso, en las últimas horas, un pronto despacho a los fines de que se lleve a cabo el inicio del juicio oral y público contra Milagro Sala, quien está imputada del delito de amenazas contra policía, a través de un llamado telefónico. Solicitó que se fijen días y horarios del proceso judicial.
Fundamentó su demanda “por el accionar dilatorio y obstaculizador por parte de la defensa de la imputada, pero también por el trámite impreso a presentaciones manifiestamente improcedentes y dilatorias, incidentando sin lógica alguna, cada incidencia cuando debieron llevarse a cabo y resolverse en el contexto del debate oral y público, pues en el sistema procesal, la centralidad es la del debate oral y público».
Más adelante, señaló que “no se puede desconocer que tanto el grupo de trabajo de detenciones arbitrarias de ONU, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, intervinieron a través de las respectivas actuaciones, calificando de arbitraria la detención preventiva e instando a las autoridades competentes de diversas maneras. Sin embargo, lo concreto sería esclarecer definitivamente la situación procesal de Sala, lo que solo puede ser llevado a cabo luego de un juicio oral y público, que conforme la actividad de la defensa viene dilatándose sine die».
Los hechos
La causa se inició por la denuncia formulada por personal policial que cumplía funciones en la Comisaría Seccional 56 del barrio capitalino Alto Comedero, que habría sido amenazado, el día 13 de octubre de 2014, por Milagro Sala.
Natalia Vargas, la hija de María Molina, integrante de la Tupac Amaru y cercana a Milagro Sala, encontró en un puesto de una feria algunas ropas que le habían robado a su madre tiempo atrás. Dos meses antes, Molina había denunciado que le habían sustraído la cartera con las llaves de su casa.
Ese día, en la feria, fueron detenidas la vendedora y también Natalia, y las llevaron a una comisaría. A los pocos minutos los oficiales liberaron a la acusada y dejaron demorada a Vargas. Según denunciaron Milagro Sala llamó a la Seccional 56 para amenazar a los oficiales a cargo.
En una de esas amenazas, Sala habría manifestado que, de no cumplir con su exigencia, “van a tener noticias porque voy a poner una bomba y voy hacer volar a todos”.

