El cine en Jujuy dejó de ser una promesa para convertirse en una industria con peso propio. La filmación del largometraje “Galope” funciona como la prueba de este crecimiento, mostrando en acción un entramado que combina formación local, financiamiento cruzado con Córdoba y una alianza estratégica con México.
Patricio Artero, titular del Instituto de Artes Audiovisuales de Jujuy (IAAJ), remarcó que el proyecto no es un hecho aislado, sino el resultado de políticas sostenidas de incentivo y capacitación que permiten sostener rodajes con sello netamente local.
De las aulas de la Enerc a mover la economía local
Detrás de las cámaras de «Galope» está la mano de obra local. La productora responsable nació del programa provincial “Poné tu productora en acción” y está integrada por profesionales egresados de la Enerc-NOA sede Jujuy. Para concretar el rodaje, la producción encadenó subsidios del fomento audiovisual jujeño durante 2024 y 2025, sumando además incentivos del gobierno de Córdoba.
Más allá del valor cultural de ver la realidad local interpretada por actores de la provincia, el rodaje funciona como un motor económico inmediato. La filmación inyecta recursos directos en sectores clave de la comunidad a través de la contratación de técnicos locales, hotelería, gastronomía y proveedores de servicios de la región.
Postproducción compartida con el mercado mexicano
La escala internacional del proyecto llega mediante la coproducción de la realizadora mexicana Paulina Villavicencio, quien destacó que la unión de recursos entre regiones es la alternativa más viable para el cine latinoamericano actual. La película, que ya pasó por el filtro de varios mercados internacionales, repartirá sus trabajos de postproducción y diseño de sonido entre estudios de Argentina y México, mientras quema etapas de filmación en suelo jujeño.

