Durante la misa central de la Peregrinación a Luján, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, llamó a estar «más unidos que nunca» y reclamó terminar con la intolerancia, la indiferencia y el odio social. El mensaje pastoral se dio a pocas semanas de la llegada del papa León XIV a la Argentina.
Dura homilía del arzobispo de Buenos Aires en la misa principal de Luján: «Las heridas de la intolerancia supuran y se está infectando el alma del pueblo»
Ante los fieles que peregrinaron a la Basílica, Jorge García Cuerva reclamó: «Nuestra Patria tiene abrazos pendientes, abrazos solidarios ante tanta indiferencia». Y advirtió: «Cuando caminamos juntos, no le damos lugar a los discursos de odio». Autoridades locales calculan que llegaron más de 2,5 millones de personas.
— TN – Todo Noticias (@todonoticias) October 4, 2026
En su homilía, el religioso remarcó que la devoción mariana debe traducirse en empatía hacia los sectores más vulnerables, convocando a llevar contención a los adultos mayores, las personas con discapacidad, quienes carecen de empleo, la gente en situación de calle y las juventudes afectadas por las adicciones.
García Cuerva insistió en la necesidad de superar la polarización y abrazar a quienes piensan distinto. Reclamó dejar de lado las descalificaciones y el desprecio hacia el prójimo, en sintonía con lo expresado en la Catedral Metropolitana, donde advirtió sobre el clima de división y tensión social con el que se encontrará el Santo Padre en su próxima visita al país.
García Cuerva analizó el panorama socioeconómico del país ante la llegada del Papa

