48 horas después de este partido el estadio estará lleno de hinchas de Boca que vienen a ver al Xeneize ante Olimpia. ¿Los hinchas del Lobo también llenarán las gradas para alentar a su equipo ante Ferro?
Es deseable que haya más de los dos mil que suelen asistir, así el aliento ayuda a que Gimnasia se acerque a la punta del torneo con un triunfo sobre el Verdolaga. La verdad es la realidad: en Jujuy reina la doble casaca, por lo que el deseo es que el «doble hincha» vaya a la cancha a ver a sus dos equipos.
El entrenador Mario Sciacqua dispuso dos variantes con la intención de mejorar sustencialmente el juego: regresan Luis Vila, que cumplió la suspensión que le impusieron por la roja ante Atlético Paraná por un infantil codazo, en lugar de Alejandro Noriega, que no puede mejorar su juego desde su llegada a Gimnasia; y vuelve Agustín Sufi por Ignacio Sanabria, luego de recuperarse de una lesión muscular.
Así armado, se espera ver un equipo ofensivo. Sin embargo, hasta ahora mostró que le cuesta mucho el paso y la transición de la defensa al ataque. Hay marcha en la mitad de la cancha, pero falta juego asociado, y cada uno quiere lucirse como salvador cuando lo que se debe privilegiar es el equipo. Sorprenden además la falta de presión -una marca característica de Sciaqua- y algunos errores en la defensa, pero hay actitud de ir al frente para triunfar donde sea.
El Lobo está a 4 puntos de su rival de esta noche y de Villa Dálmine. Esta es una buena oportunidad de acercarse al lote de los punteros y ponerse el cartel de candidato al ascenso.
