Gimnasia y Esgrima de Jujuy puso fin a su racha negativa y ganó por 1 a 0 ante Almagro en el estadio 23 de Agosto. Tuvo que esperar 338 minutos para hacer un gol, que fue un golazo de Luis Vila, quien se sacó el enojo de haber errado un penal, luego de eludir con habilidad y guapeza al arquero y poner el único tanto de la tarde, gris, fría y lluviosa, en el barrio Luján.
El Lobo con este triunfo de local ante Almagro, llegó a los 40 puntos y está diez puntos de uno de los dos puestos de ascenso, casi una utopía, pero las matemáticas todavía le dan esa pizca de realidad, pero también sabe que tiene por delante a 10 equipos, que tienen un sueño más real que Gimnasia.
Venció al equipo bonaerense, después de haber estado tres partidos, sin conocer la victoria, ni haber gritado un solo gol en esos encuentros, por haber puesto ganas, voluntad y sacrificio sobre el campo de juego, nada de buen juego. También sorteó la adversidad de lo que significa haber errado un penal (Cristián Limusín se lo atajó a Vila) y tras gol, desperdiciar varias ocasiones de aumentar el marcador.
En los primeros 45 minutos, Gimnasia quiso hacerse protagonista y lo logró, porque el rival vino con un planteo mezquino y defensivo, que le regalo campo y pelota, pero el Lobo no sabía que hacer con ambos elementos, salvo sobre el final, cuando Ignacio Sanabria le dio arco, tras recibir un rechazo defensivo, luego de un corner, cuando la pelota ingresaba, apareció Ezequiel Piovi, para salvar el gol, sobre la línea.
En la etapa final, Gimnasia se adelantó más en el campo de juego y empezó a usar el ancho de la cancha, para atacar a Almagro, que sólo esperaba agazapado, para salir de contragolpe. En una de las tantas aproximaciones, Cristian Díaz pateó al arco, luego de un rebote, la bocha dio en la mano de Matías Di Benedetto. Penal y Vila se atragantó con el grito de gol, por patear muy mal y Limusín atajar muy bien.
Un pase de Nicolás Olmedo, media vuelta de Vila, quien con fuerza y guapeza, se sacó de encima a tres defensores y fusiló a su “sombra” y pusó el 1 a 0 a los 23 minutos y se quebró la racha de Gimnasia de estar 338 minutos sin hacer un tanto.
Tras el gol, Gimnasia siguió siendo el siempre, ir al frente y desperdiciar jugadas clara de gol: primero, un cabezazo de Sergio Ojeda y otra salvada sobre la línea; Ramiro Maldonado, casi olímpico y Vila perdió un mano a mano, contra el arquero.
Gimnasia ganó, sin jugar bien, pero yendo al frente a buscar la victoria. Ahora un breve descanso y a preparar el viaje hacia la provincia de Santiago del Estero, donde lo espera Central Córdoba. El Lobo jugará el próximo lunes, desde las 22.00 horas.

