Aumentos salariales insuficientes y la profundización del malestar de los trabajadores estatales dibujan un panorama preocupante. Mientras el gobierno provincial asegura que no puede confirmar las próximas actualizaciones de sueldos, sectores sindicales realizan o planean medidas de fuerza ante la falta de respuestas.
Referentes de distintos gremios de la administración pública describieron en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) cómo cada sector está haciendo frente a las crecientes presiones que se dan desde las bases.
‘Nos están dando vueltas’
Viviana López, secretaria general de la Asociación de Trabajadores se la Sanidad Argentina (ATSA) Jujuy, expresó la angustia que atraviesa el sector sanitario. «Nos habían ofrecido un 10% en varios tramos, de los cuales nosotros en este mes recibimos el 4%. Ahora, para este mes de marzo, que nos estarían pagando en abril, nos van a dar otro 4%. Y nos dicen que nos van a llamar nuevamente para llegar a la paritaria de abril», relató.
«O sea que nos están dando vueltas -continuó-. Nos podrían haber adelantado directamente el 6%, como nosotros planteamos, y después arreglamos el resto. Pero la respuesta fue que no tienen plata, que les han disminuido la coparticipación».
Como ejemplo de la situación que atraviesa su sector, López relató que «el equipo de salud trabaja las 24 horas pero los puestos de salud cierran a las 8 de la noche por la inseguridad».
López subrayó la injusticia salarial: mientras la canasta básica supera el $1.200.000, un trabajador del sector percibe apenas $900.000.
Además del reclamo salarial, ATSA insiste en el transporte gratuito para el personal y el reconocimiento de la antigüedad, señalando que «un ingresante gana lo mismo que alguien con 25 años de servicio».
Los conflictos sociales que se avecinan
Desde el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (Cedems), Juan Carlos Córdoba adelantó que el mandato para la reunión paritaria en Ciudad Cultural es claro: que el salario alcance la canasta básica. «Con los números actuales, el aumento debería ser de un 30% aproximadamente», precisó.
Córdoba cuestionó el argumento oficial sobre la falta de fondos. Si bien reconoce la caída de la coparticipación en el primer trimestre, advirtió que el año pasado los recursos fueron mayores y no se reflejaron en mejoras para el pueblo.
«Las mineras se llevan ganancias exorbitantes que no son de público conocimiento. El Gobierno tiene recursos; lo que necesitamos es una inyección a la economía interna de Jujuy para evitar los conflictos sociales que se avecinan», sentenció.
Plan de lucha universitario
La situación en el ámbito universitario también es de extrema tensión. Gabriela Gresores, de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNJu (Adiunju), detalló un esquema de paros que se extenderá durante las próximas semanas, alternando medidas con jornadas de visibilización junto a otros gremios, como la Asociación del Personal de la UNJu (Apunju), que nuclea a los no docentes.
«Estamos evaluando un paro por tiempo indeterminado. La situación se deteriora minuto a minuto», afirmó Gresores, vinculando el reclamo salarial con un escenario nacional de ataque a la universidad pública.
Y sentenció: «Están tratando de dar vuelta lo que somos como argentinos. No es solo un abuso contra los trabajadores, es un intento de tener un país sin derechos, sin educación y sin salud».
‘Sobrevivir’
Por su parte, Miriam Cosio, de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN), confirmó que el impacto para los sueldos de marzo será apenas del 4%. «Es lo que ellos tienen, nos detallan la situación de la provincia y lo podemos entender, pero la situación de cada trabajador para sobrevivir es grave», explicó.
Ante la disconformidad de las bases, el gremio apuesta a las mesas técnicas para negociar el blanqueo de sumas y la mejora de adicionales.
«Le tenemos que hacer entender al compañero que vamos a seguir trabajando para mejorar este porcentaje el mes que viene. Lamentablemente, es lo que hay hoy», concluyó Cosio.
El escenario queda abierto: con una inflación que no da tregua y una economía provincial que, según los referentes, se resiente por el cierre de comercios y la pérdida del poder adquisitivo, la paz social en Jujuy dependerá de la capacidad de respuesta del Ejecutivo en las próximas mesas de negociación.

