El bloque de La Libertad Avanza (LLA), junto a sus principales aliados, solicitó formalmente una sesión especial para este jueves a las 14 horas en la Cámara de Diputados.
El objetivo es debatir y sancionar el proyecto de Reforma Laboral, buscando que la ley esté lista antes de la apertura de sesiones ordinarias.
El pedido cuenta con el respaldo del PRO, la UCR, el MID, Independencia, Producción y Trabajo, La Neuquinidad e Innovación Federal.
Con este arco de apoyos, el oficialismo se asegura los 132 legisladores necesarios para el quórum, ante la decisión de Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Izquierda de no bajar al recinto.
Cambios de último momento en el dictamen
En el inicio del plenario de comisiones, el presidente del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, confirmó la eliminación del polémico artículo 44. Dicho apartado establecía una reducción en el pago de licencias por enfermedades o accidentes ajenos al trabajo (proponía pagar solo el 50%, o el 75% si el trabajador tenía familia).
Con esta modificación, el oficialismo espera lograr una «aprobación exprés» en la madrugada del viernes, para girar el texto inmediatamente al Senado y sancionarlo definitivamente el próximo 27 de febrero.
Tensión en el Congreso: El rechazo sindical
El plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto fue escenario de fuertes cruces. La cúpula de la CGT y las CTA asistieron para ratificar su rechazo total a lo que denominaron «Ley de Modernización Laboral».
- Jorge Sola (CGT): Denunció que la reforma implica una transferencia de 6.000 millones de dólares desde los salarios de los trabajadores hacia el sector financiero a través del nuevo sistema de indemnizaciones.
- Cristian Jerónimo (CGT): Calificó el proyecto como «regresivo» y advirtió: «Cada una hora cierra una empresa en Argentina. Este proceso de especulación financiera se va a terminar».
- Hugo “Cachorro” Godoy (CTA Autónoma): Tildó la ley de «miserable y criminal», comparándola con la histórica «Ley Banelco», y aseguró que el proyecto es inconstitucional.
- Octavio Argüello (CGT): Apuntó contra los bloques dialoguistas afirmando que «el que da quórum está traicionando al pueblo».
El contrapunto empresario
La nota de color y tensión la puso Gabriel Buenos, director de Asuntos Corporativos de Rappi, quien defendió el proyecto frente a los sindicalistas. Su intervención generó cruces fuera de micrófono con los triunviros de la CGT, evidenciando la profunda grieta entre la visión del Gobierno y el sector gremial sobre el futuro del empleo en el país.
Jujuy en el centro del tablero: ¿Quórum de compromiso o voto de convicción?
La mirada de la política jujeña está puesta en el comportamiento de sus seis representantes, donde la estrategia de «borrarse» a la hora de la verdad es el gran temor del oficialismo y la gran sospecha de los sectores trabajadores:
- El bloque libertario: Se espera el voto afirmativo y sin fisuras de Manuel Quintar, Bárbara Andreussi y Alfredo González. Para ellos, la reforma es la llave para reactivar el empleo, y tienen la misión de blindar el proyecto frente a los embates de la oposición.
- La incógnita radical: Los diputados Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán se encuentran en una posición incómoda. Como parte del bloque que solicitó la sesión, su presencia es vital para alcanzar los 132 legisladores necesarios para el quórum. Sin embargo, persiste la duda sobre si sostendrán el apoyo durante la votación en particular o si optarán por una «retirada estratégica» en los puntos más sensibles.
El rechazo peronista: El diputado Guillermo Snopek (Unión por la Patria) ya marcó su postura: no dará quórum y denunciará lo que considera un atropello a los derechos constitucionales.

