«La otra campaña» se denominó así por haber sido una campaña muy distinta a las de los partido tradicionales. Por un lado, los candidatos y candidatas del Movimiento Comunitario Pluricultural trabajaron de igual manera que los voluntarios y adherentes, y por otro la campaña fue íntegramente financiada por ellos mismos, con un bajísimo presupuesto pero con el incondicional apoyo comunitario que de manera desinteresada aportó infinidad de cosas.
El Movimiento Comunitario Pluricultural, lleva candidatos a diputados provinciales y a legisladores comunales que surgieron de las asambleas de las comunidades a las que pertenecen, votados por mayoría en cada uno de los pueblos.
