La provincia de Chubut atraviesa una emergencia ambiental de gravedad extrema debido a los incendios forestales que afectan principalmente a la zona de Puerto Patriada, en la localidad de El Hoyo, y sus alrededores. La situación se mantiene fuera de control, con un saldo preliminar devastador tanto en términos ambientales como sociales.
El avance de las llamas forzó la evacuación de más de 3000 personas, entre pobladores locales y una gran cantidad de turistas que se encontraban en la zona por la temporada alta. Las autoridades de Epuyén también han ordenado evacuaciones preventivas ante el avance del fuego, que ya ha consumido más de 2000 hectáreas.
La situación es especialmente crítica en sectores como Rincón de Lobos y Puerto Patriada, donde el único camino de acceso dificulta las tareas de escape y el ingreso de asistencia. Además del daño ambiental, se ha confirmado la destrucción de al menos diez viviendas y la pérdida de numerosos animales y flora nativa.
Intencionalidad
La Fiscalía de Chubut y el gobernador Ignacio Torres confirmaron que el fuego fue iniciado de modo intencional. Durante una conferencia de prensa, el mandatario aseguró que se detectó el uso de «material acelerante» y que los focos fueron iniciados en horarios y lugares estratégicos para maximizar el daño y poner en riesgo a las comunidades.
Torres fue contundente al declarar que «los miserables que prendieron fuego van a terminar presos», señalando que hubo incluso amenazas previas al inicio del siniestro.
Operativo y falta de recursos
En el terreno trabajan más de 230 brigadistas y bomberos voluntarios, quienes priorizan la protección de estructuras edilicias ante la imposibilidad de contener el frente de fuego debido a las condiciones climáticas de sequía, altas temperaturas y fuertes vientos.
A la logística se ha sumado el apoyo de medios aéreos, incluyendo la llegada anunciada del Boeing 737 FireLiner, el avión hidrante más grande de Latinoamérica.
No obstante, desde diversos sectores y autoridades locales se ha advertido que los recursos resultan insuficientes. Voces críticas señalan que los recortes presupuestarios en el Plan Nacional de Manejo del Fuego y la Ley de Bosques han dejado a las provincias patagónicas en una situación de extrema vulnerabilidad para enfrentar desastres de esta magnitud.

