El próximo martes a las 18.00 horas, la conducción del Sindicato de Obreros y Empleados Azucareros del Ingenio Leedesma (Soeail) informará en asamblea extraordinaria sobre el curso de las negociaciones con la empresa. Más allá de los detalles, se sabe que el panorama es sombrío. No solo fue infructuoso el intento de que se anulen los últimos 30 despidos sin causa, sino que además la empresa sugirió que podría haber más bajas en el futuro inmediato, argumentando que atraviesa “un proceso de crisis”.
“Pusimos todo lo que teníamos a disposición para ver lo económico; y si de números se trataba, hacer esfuerzos con números. Pero prevaleció la postura que desnuda el verdadero objetivo de Ledesma: golpear por los cumpas más destacados en nuestra lucha; disciplinar y meter miedo”. Así describió la situación Rafael Vargas, secretario general del Soeail.
Lo cierto es que los 30 despedidos estuvieron entre los trabajadores más activos en las últimas medidas de fuerza, los que estuvieron en la ruta y en las asambleas, los que enfrentaron la represión policial.
La propuesta de la empresa es que el sindicato acepte estos 30 despidos e iniciar una ronda de negociaciones “para que no se produzcan más bajas”. En simultáneo, se iniciaría un proceso de retiros voluntarios.
Vargas describió como “un momento crítico” el que atraviesan los trabajadores del Ingenio Ledesma, y aseguró que el sindicato va a contener a los despedidos y sus familias, tanto en el aspecto legal y económico como en la cobertura de la obra social. “Nos quieren dividir, pero si estamos unidos no lo van a conseguir”, afirmó el sindicalista.
Para este sábado, el sindicato organizó una movida de «Empanadas solidarias», para ayudar a las familias de los trabajadores despedidos.
Declaración
En la sesión extraordinaria del 9 de enero, el Concejo Deliberante de Libertador Gral. San Martín aprobó una declaración de repudio al acoso laboral y los despidos en el Ingenio Ledesma, a partir de un proyecto presentado por los concejales del PTS-Frente de Izquierda, Miguel López y Luis Guerra.
López afirmó entonces que «la empresa toma represalias contra los activistas en una muestra más del atropello a las libertades sindicales y al derecho al trabajo contemplado en la misma constitución nacional», y lamentó que el ministerio de Trabajo de la provincia se mantenga en silencio. «Es una vergüenza cómo defienden en forma descarada a una empresa que se cree impune”, dijo.

