Por Javier Bach Bilbao – Militante Peronista. Una nota reciente invita a la militancia peronista a pensar qué reconstruir en Jujuy, pero arranca en mayo de 2025 y deja afuera la reforma de 2023, la intervención y el estado del proceso judicial.
El 20 de septiembre, el licenciado Nicolás Grey publicó “¿Qué peronismo quiere representar a Jujuy?”, una nota valiosa que invita a una reflexión que va más allá de la interna: qué peronismo, con qué dirigentes y para qué proyecto. Propone pasar “de los nombres al proyecto”, preguntas que ninguna militancia debería eludir. Pero esa reconstrucción necesita un punto de partida verdadero que el articulista deja afuera.
https://nicolasgrey.substack.com/p/que-peronismo-quiere-representar
El origen que falta
La crisis empieza en 2023, con un antecedente en 2022: un voto de la bancada justicialista habilitó en la Legislatura la reforma constitucional de Gerardo Morales, que la Convención aprobó en junio de 2023 con el aval del PJ institucional que conducía Rubén Rivarola, en medio de una represión brutal con casi setenta detenidos. El 14 de julio, Alberto Fernández intervino el partido y desplazó a Rivarola.
Dos renuncias y un método
No todos acompañaron: Carlos De Aparici y Amelia de Dios, convencionales de un sector interno peronista, “Generación Valiente” espacio liderado por la senadora nacional Carolina Moisés (Convicción Federal), renunciaron antes de la votación.
De Aparici calificó el proceso de “ilegítimo y viciado”, convocado sin consulta y con solo treinta días de debate, bajo un reglamento que, según denunció el Frente de Izquierda, acordaron la UCR y el PJ. Ese secretismo fue el método de Morales, convalidado por el PJ institucional.
Una intervención que no normalizó
La normalización prometida nunca llegó: los interventores postergaron las internas y, en enero de 2026, suspendieron la afiliación de más de trescientos dirigentes, entre ellos Rivarola y la propia Moisés. Los más alineados con esos interventores y con Cristina Fernández de Kirchner eran Leila Chaher, de La Cámpora, y Guillermo Snopek, hoy con Rivarola en la Lista Celeste y Blanca: dos de sus tres sectores respaldaron la intervención que apartó al tercero.
Los intentos de unidad con Cristina fracasaron: la senadora ofreció al rivarolismo diez lugares del Consejo Provincial, y la oferta se desestimó porque exigía conservar la conducción.
El fallo que la nota no registra
Grey recuerda que la Cámara Nacional Electoral revocó el rechazo a la Celeste y Blanca. Es cierto, pero incompleto: por orden de la Cámara, el juez federal Esteban Hansen revisó las candidaturas y el 7 de septiembre ratificó la exclusión. El proceso electoral sigue suspendido: ¿existe la salida democrática que pretende el artículo, o sigue supeditada a nuevas decisiones judiciales?
Votos, puertas y cálculos
Los comicios de 2025 responden si la gente acompañó alguna vez a estos dirigentes. En mayo, el peronismo se dividió: el Frente Justicialista, respaldado por Chaher, Snopek y Rivarola, quedó tercero con casi el 11%, y Somos Más y Primero Jujuy compitieron aparte.
En octubre, con Rivarola separado de Chaher y Snopek, el peronismo no ganó ninguna de las tres bancas de diputado nacional en disputa, por primera vez desde 1983. La Libertad Avanza discute su conducción, y se abre una puerta para Generación Valiente. ¿Suma la Celeste y Blanca, o seguirá boicoteando desde adentro? «Billetera mata galán».
El autor distingue bien entre unidad electoral y unidad política: la primera produce una boleta; la segunda, una fuerza. Agrego lo que falta: la primera se arma con nombres; la segunda, con memoria. Unir no es amontonar. Un peronismo que quiera volver a representar a Jujuy debe decir de dónde viene la crisis, quién la provocó y quién la sostuvo. Sin ese punto de partida no habrá reconstrucción, sino repetición.

