La Justicia investiga el fallecimiento de Guilherme Da Silva Cunha, un transportista brasileño de 45 años oriundo de Foz do Iguazú, hallado sin vida dentro de la cabina de su camión sobre la ruta nacional 52, a unos 50 metros del puesto de Gendarmería Nacional en el Paso de Jama. El hombre se encontraba aguardando la reapertura del cruce hacia Chile tras las sucesivas interrupciones del paso fronterizo provocadas por las inclemencias climáticas.
Asistencia previa e intervención judicial
Alertados por otros choferes ante la falta de respuesta del trabajador, efectivos de la Seccional 20° de Susques, personal del SAME y bomberos acudieron al lugar y constataron la ausencia de signos vitales. Según los primeros reportes, el chofer había recibido asistencia médica días antes por síntomas compatibles con el mal agudo de montaña debido a los más de 4.100 metros de altitud de la zona, tras lo cual regresó a su unidad a descansar.
Por disposición del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación y con intervención del Juzgado Federal por haberse completado los trámites migratorios previos, el cuerpo fue trasladado a la morgue del Poder Judicial en Alto Comedero para la realización del examen cadavérico que determine las causas precisas del deceso, mientras se gestiona la repatriación a su país de origen.
Tensión y reclamos por choferes varados
El trágico hecho ocurre en un contexto crítico sobre el corredor internacional, donde más de 140 transportistas permanecen varados en el sector argentino soportando temperaturas extremas, fuertes vientos y la falta de continuidad en las operaciones de control fronterizo.
La situación derivó en reclamos y denuncias por parte de los choferes que aguardan en la Puna, quienes cuestionan las demoras operativas en los trámites de frontera y la falta de asistencia adecuada frente a las condiciones geográficas adversas del cruce hacia el país vecino.

